Problemas en el paraíso de la confluencia. Podemos e Izquierda Unida han tenido su primer encontronazo en el Congreso de los Diputados por las portavocías que a su grupo les corresponden en las Comisiones que se constituyen esta semana.

Los de Pablo Iglesias, en un primer momento, no colocaron a Alberto Garzón como portavoz de economía, lo que provocó un importante “malestar” en su formación. Sólo asignaron las portavocías en las comisiones de Reglamento y de Políticas Integrales de la Discapacidad, que recaen ambas además en la misma diputada, Isabel Salud.

Además de por el abandono a Garzón y a los otros cuatro diputados de IU dentro de Unidos Podemos, la organización pidió una “rectificación” a la formación morada ya que se había comprometido a que IU tuviera la “visibilidad” que le corresponde en el Congreso en función de su representación.

Iglesias promete revisarlo

Ante el revuelo armado, el propio líder de Unidos Podemos, Pablo Iglesias, tuvo que salir a escena y, en declaraciones a los periodistas en el Congreso, declaró que el coordinador de IU es y “va a ser” uno de los principales portavoces de la coalición y que ese papel tendrá una “expresión parlamentaria”.

"La cuestión de la visibilidad política no está en discusión". "Alberto tiene que tener una visibilidad central y a mí eso no sólo me parece sensato sino positivo", ha recalcado tras admitir que no ha participado en la negociación de las portavocías de las comisiones.

No obstante, ha añadido que, si alguien tendría en todo caso que sentirse insatisfecho es Podemos, porque en relación con el número de diputados tiene el número menor de portavoces.

"Nosotros, al ser la organización más grande, hemos tenido que ser los más generosos; y los más beneficiados, por este orden, han sido En Marea, IU y En Comú Podem", ha recalcado.

Y al final, se rectificó

Al final de una tarde de idas y venidas en el Congreso, Alberto Garzón fue nombrado finalmente como portavoz de Unidos Podemos en la Comisión de Hacienda, ocupando así una de las portavocías comprometidas en el pacto entre ambas formaciones, pese a que Garzón aspiraba a la de Economía.

Para zanjar el asunto, tanto Albert Garzón como Pablo Iglesias quisieron cerrar filas en Twitter en torno a Unidos Podemos y alagándose mutuamente.

En declaraciones a Espejo Público, la encargada de las negociaciones de las portavocías, Carolina Bescansa, se ha defendido de la polémica afirmando que habían pecado de un “exceso de transparencia” al publicar todos los acuerdos a los que se iba llegando entre los grupos de la coalición y no sólo la decisión final.