Esperanza Aguirre no ha dedicado ni un 'tuit' ni una mísera declaración a dos asuntos claves en la política madrileña: los Presupuestos Generales del Estado y la propuesta del PP catalán de tener un modelo de financiación diferente al resto de las autonomías. Sorprende su 'inactividad' sobre estos temas cuando la lenguaraz ex presidenta de la Comunidad de Madrid, y todavía presidenta del PP madrileño, hace pocas semanas exigía primarias y listas abiertas en el PP o daba una conferencia en Barcelona para proclamar que había que "catalanizar España". Ella que lideró la campaña de recogidas de firmas contra el Estatut y, sobre todo, lideró las campañas de boicot a productos catalanes y de catalonofobia. No hay que olvidar que definió a Gas Natural como "empresa extranjera" por ser catalana. Ahora guarda un misterioso silencio.

Víctima de sí misma: Zapatero dio el triple a Madrid
Durante todo el Gobierno de Zapatero, incluidos los cuatro primeros años de bonanza económica, Esperanza Aguirre lideraba una campaña mediática a la que seguía todo el PP y sus medios afines (en Madrid casi todos), que consistía en afirmar que Zapatero marginaba a Madrid y maltrataba a los madrileños para beneficiar a los catalanes. Daba igual que los Presupuestos Generales del Estado pusieran, negro sobre blanco, inversiones récord para Madrid. A Esperanza Aguirre eso le daba igual porque es una alumna aventajada en las técnicas de comunicación 'goebbelianas' que se basan en repetir una mentira hasta que la gente se lo crea. Y además esa estrategia le suele funcionar.

Pero ahora Esperanza Aguirre está tragando quina, porque los Presupuestos Generales del Estado para el año que viene, elaborados por un gobierno de su partido, el PP, meten un hachazo en toda regla a la comunidad madrileña. Es una de las autonomías más perjudicadas, y ahora Aguirre no puede echarle la culpa a Zapatero, no tiene excusa. El hachazo presupuestario es de tal calibre que este fin de semana la dirección del partido se reunió con su alcaldes y el chaparrón fue importante. Los alcaldes del PP en Madrid están en pie de guerra porque, como dijo alguno de ellos con estos Presupuestos "no nos vota ni mi mujer".

¿Por qué calla?
Si el tema de la marginación de Madrid en los Presupuestos Generales de Estado era uno de los favoritos de Esperanza Aguirre para proclamarse lideresa, el tema catalán es una perita en dulce. Erigirse en defensora de la 'España única' siempre le ha dado votos. Pero en el momento de elaborar esta información Esperanza Aguirre seguía en silencio. Es una doble oportunidad para aguijonear a Rajoy, pero ahora parece que se ha vuelto 'mansa'. Hay una razón: Esperanza Aguirre quiere ser alcaldesa de Madrid y arrebatar la candidatura a Ana Botella. Sabe que para conseguirlo no puede cabrear más al 'jefe' porque, le guste o no, Rajoy es su jefe.