Frente a las dudas de Isabel Jordán, Peñas ha declarado con convicción y corroborando las grabaciones que durante dos años realizó a la trama Gürtel, por la que está imputado en la causa general. Ante las irregularidades que descubrió en sus contactos con Correa, el exedil decidió grabar en 2005 todas las conversaciones que mantenía con la trama y entregó las cintas a la Fiscalía Anticorrupción: "Yo aporté pruebas y luego los medios de la Policía han acreditado que todo era aún más grande de lo que yo creía".

"Casi un chiringuito"
Peñas ha explicado que Álvaro Pérez, responsable de Orange Market y hombre de Correa en Valencia, se jactaba de tener "casi un chiringuito" en Valencia con "lo que hacían y podían llegar a hacer" con actos públicos, ya que "tenían todas las facilidades del mundo". Pérez aseguraba que le iban a dar un cargo con motivo de la visita al Papa a Valencia en 2006, y también hablaba de su influencia en Canal 9. Además, las relaciones parecían muy estrechas y amistosas. Peñas, colaborador habitual de ELPLURAL.com, ha recordado por ejemplo que El Bigotes se refería a Costa "de forma entrañable" y que "hablaban alabanzas de Valencia y su gente", tras haber pasado un "momento crítico" en el PP a nivel nacional y allí "encontraron un cobijo muy importante".

Crespo le ofreció un cargo en la Fira
En su intervención el testigo ha explicado que "todos" los movimientos económicos de las empresas que conformaban la red de Correa pasaban por Crespo y el trato "agradable y cercano" que tenían con cargos del PP y de sus gobiernos autonómicos y municipales. También apuntó a la existencia de una "caja B real" en la oficina central del grupo en la madrileña calle de Serrano. Peñas también ha explicado cómo Crespo usó su influencia en la Generalitat para ofrecerle un puesto en la Fira de Valencia, lo que él rechazó.

La influencia de Correa en Génova
En su testimonio y como exmilitante del PP, Peñas ha desvelado la influencia de Correa en la sede de Génova 13, donde "Correa era en el PP la séptima o la octava persona con mayor poder". Y ha ido más allá: "Los senadores se abrían a su paso. Tenía un poder extraordinario, pero no lo hacía para que se le reconociera ni quiere decir que abusara".

Le remitieron al sastre de Camps
En otro momento, Peñas ha explicado que hablando con Correa sobre la necesidad de comprar un traje este le remitió a un sastre "con el que hacemos todas las cosas para la Comunitat, con Camps y Costa", aunque en este caso no está en las conversaciones grabadas. "Hacemos las cosas para Valencia para el señor Camps", explicó el testigo que dijo el presunto cabecilla de la trama.

Jordán estaba "tranquila" cuando admitió los 30.000 euros en trajes
Otro de los momentos claves de la declaración se ha producido en torno a la conversación grabada a Isabel Jordán -exdirectora y socia de Easy Concept, una de las empresas del grupo Correa- en la que ésta reconocía apuros financieros y tener "un apunte de 30.000 euros sobre unos trajes que se han pagado a Camps". Jordán ayer atribuyó esas palabras a las presiones que vivía y sembró dudas sobre ese apunto, pero Peñas ha explicado que cuando las dijo hablaba "de manera tranquila". La conversación ha sonado en la sala confirmando las frases apuntadas por Peñas. Jordán también presentó como una broma o chascarrillo una posible alusión del gerente de la empresa Javier Nombela a los trajes del expresidente cuando habló "lo del hijo de puta de Camps". Peñas ha corroborado la seriedad de Nombela: "Yo nunca le he visto salirse de la profesionalidad". De hecho ha detallado aspectos como que Nombela le compraba a Correa una leche especial en EEUU, prueba de la confianza que tenía en él y sobre su responsabilidad.

"Soy normal y corriente"
El colaborador de ELPLURAL ha explicado las razones que le llevaron a denunciar las irregularidades y ha negado ser del CNI. "Soy normal y corriente y si veo algo que pasa que es ilegal, cualquier persona sabe que tiene que denunciar", explicó, por lo que cuando tuvo la "convicción personal" de que Correa, su grupo y dirigentes del PP hacían "irregularidades que exceden de toda la lógica normal" decidió grabar las conversaciones que mantenía. "Podría haberme ido a mi casa. Hubiera sido más fácil", explicó, ya que así, se habría evitado "muchas cosas".