Pedro Sánchez gasta su último cartucho para intentar conseguir que Podemos apoye su investidura o, al menos, que se abstenga. En una entrevista, este jueves, en la Cadena SER, le ha pedido "responsabilidad" al líder de Podemos, y le ha advedrtido de que "sería bastante incomprensible para los votantes de izquierda que Pablo Iglesias vote con el PP y con Rajoy en contra la investidura de un candidato socialista".

Tras su acuerdo con el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, que no ha sentado nada bien a Podemos, Pedro Sánchez ha asegurado que mantiene "la mano tendida" a Pablo Iglesias y que confía en que rectifique tras su posición de "bloqueo" en las negociaciones."Espero mucho de los partidos a mi izquierda", ha subrayado el líder socialista, tras reprochar a Podemos que haya sido "el último partido en sentarse a la mesa y el primero en levantarse".

Sánchez ha recordado que "lo fundamental es saber que la línea roja de todos los partidos de izquierdas está en poner fin al gobierno de Rajoy". El líder socialista ha defendido su acuerdo con Albert Rivera como el camino para la "renovación" que necesita España, para "la regeneración política, contra la corrupción y la vía hacia el federalismo y el reconocimiento de la diversidad de territorios".

¿Y la derogación de la reforma laboral?
Sobre uno de los temas más polémicos de su acuerdo con Ciudadanos, la ausencia en el escrito de la derogación de la reforma laboral, Pedro Sánchez ha mantenido que sí está contemplado. “Qué más da que ponga derogación o no, si en la práctica la estamos derogando”, ha dicho.

“La estamos derogando recuperando la negociación colectiva, la ultraactividad, acabando con el planteamiento de que el empresario pueda cambiar de manera unilateral las condiciones de trabajo y planteando tres contratos”, ha insistido el líder del PSOE, que para explicarse ha puesto como ejemplo que "si le digo: ‘En un lugar de la Mancha…’ usted ya sabe que hablo del Quijote”. 

Sánchez ha admitido que se mantendría la cuantía de la indemnización por despido prevista en la reforma laboral de Rajoy y que en el futuro “se derivará la decisión al nuevo estatuto de los trabajadores”. En opinión del secretario general de los socialistas, “lo más importante es recuperar la causalidad y la tutela judicial de los despidos y, por tanto, en el acuerdo, hay un avance sustancial en la mejora de los derechos laborales”.