“A Mariano Rajoy quiero decirle que somos muy conscientes de que, si el resultado de las elecciones se corresponde dentro de dos meses con el de todas las encuestas, tendrá una tarea hercúlea por delante (…) Por eso quiero decirle también hoy que, si llega el momento de tomar decisiones difíciles que necesiten la comprensión y el respaldo de la opinión pública, no seré yo, no será El Mundo, no será Unidad Editorial la que desatienda la llamada de ese tocsin”.

De cuando Pedro J. pedía la cabeza de Rajoy
El ofrecimiento interesado de Ramírez no deja en el olvido que desde su periódico salieron duras críticas al líder del PP, y que, incluso, puso en cuestión su capacidad de liderazgo. En mayo de 2008, desde la COPE, en Las Mañanas de Jiménez Losantos, Pedro J. se atrevió a llamar a una “una sublevación” en las filas populares.

Un mediocre
Ramírez se refirió a Rajoy como “un mediocre que quiere aferrarse al sillón”, “un niñato grande que actúa con modales despóticos", "un dirigente inepto", "antropófago político", y "hombre que, inconsciente de cuál es su propia dimensión, se aferra al cargo como un tiranuelo, a costa de lo que sea...". El director valoraba en aquella ocasión la decisión de María San Gil de abandonar el partido.

Inmovilismo
En agosto de 2009, Pedro J. Ramírez a través de un artículo propio y de un editorial acusó a Rajoy de “inmovilismo, falta de iniciativas y estancamiento” y de estar alimentando “una oposición empeñada en cocinarse en la salsa de sus errores”.

Rajoy sin soluciones
“¿Alguien sabe hoy qué haría el PP con el mercado de trabajo, con el sistema de pensiones o con las cajas de ahorros? ¿Es suficiente ver y escuchar a ese crack llamado Cristóbal Montoro para adquirir el convencimiento de que pronto se arreglará todo?”, preguntaba el director de El Mundo.

¿Dónde está la autoridad de Rajoy?
En octubre de ese mismo año El Mundo volvió a cargar a través de un editorial contra el líder del PP por su actuación ante la causa de los trajes que implica al expresidente valenciano Francisco Camps y sus altos cargos de entonces. "El vodevil protagonizado por un partido que aspira a gobernar ha dejado tocada la autoridad de Mariano Rajoy, cuyo gusto por las componendas y el no hablar claro está llegando demasiado lejos. No faltará quien se pregunte cómo gestionaría el líder del PP una crisis de Estado en La Moncloa", afirmaba el editorial .

¿Candidato fiable?
En julio de 2011, el director de El Mundo puso en cuestión la validez de Rajoy para aspirar a candidato a la Presidencia del Gobierno por su gestión del caso Gürtel en lo concerniente a Camps: “Es inimaginable que Rajoy aspire a presentarse como un candidato fiable a La Moncloa justificando la continuidad de quien asumiera un delito, reconociendo que ha mentido reiteradamente”.