Este martes tuvo lugar una reunión clandestina entre el Partido Popular y Vox en Madrid a fin de articular una mayoría parlamentaria e investir a Juanma Moreno Bonilla como presidente de la Junta. Las 19 exigencias de Santiago Abascal a Pablo Casado y Albert Rivera fueron calificadas por los populares como un “auténtico despropósito que el PP no puede respaldar”, al tiempo que les acusan de haberse vuelto “locos” y buscar “publicidad”. Entre dicha ristra de condiciones se encuentran algunas que afectan directamente a los derechos de la mujer, a la lucha contra la violencia de género y al colectivo LGTBI.

En este sentido, dirigentes del PP han alzado la voz. Es el caso de Luis Quiles, miembro de la Ejecutiva del PPCLM, quien ha denunciado que “mi partido no debe dejar de defender lo que tantos insultos nos ha costado a muchos. Ni un paso atrás”. Además, ha matizado que "soy católico, creo en la familia, en todo tipo de familia. Y como creo en ello, lo defiendo".

Sus palabras han recibido varias respuestas agradeciéndole su postura, sobre todo del colectivo LGTBI.