Esperanza Aguirre reta a Mariano Rajoy a un nuevo pulso al anunciar su invitación a María San Gil a participar en su campaña por la Alcaldía de Madrid. San Gil dejó la presidencia del PP vasco en 2008 precisamente por su desacuerdo con el presidente popular sobre la política antiterrorista y no ha parado de criticarle públicamente desde que está en el Gobierno. Se escuchan a lo lejos tambores de guerra y fuentes populares no descartan que Aguirre podría estar tentada de volver a disputar el liderazgo del partido a Rajoy, como ya pretendió en 2008.

San Gil ha sido muy crítica con Rajoy
"Me gustaría contar con su presencia en la campaña", ha dicho Aguirre sobre su ofrecimiento a María San Gil, aunque ha descartado a continuación que forme parte de la lista electoral: “Vive en San Sebastián”. Es toda una declaración de principios, una manera de distanciarse de la dirección nacional y de darle en la cabeza a Rajoy.

Tras la renuncia de San Gil a la Presidencia del PP vasco, Aguirre ya le ofreció un puesto en la Comunidad de Madrid, que aquella rechazó. Decidió retirarse de la primera línea política, pero siguió defendiendo su postura sobre la política antiterrorista y las víctimas y acusó al Gobierno de Rajoy de "consentir" la "pesadilla" que, según dijo, se vivía en el País Vasco "en relación con ETA, Batasuna, los presos, Sortu, Bildu y demás entramado etarra".

"Hija adoptada" de Mayor Oreja



En enero de 2014, San Gil, que dijo de Rajoy que “no es un líder claro”, criticó que el PP en el poder “consintiera” la actual “realidad política”, un partido, subrayó, que “tuvo siempre claro que si matar no tenía premio, dejar de matar tampoco podía tenerlo”. Se ha definido como "hija adoptada" de Jaime Mayor Oreja, que se retiró también, por cierto, por sus desavenencias con Rajoy en política antiterrorista. San Gil, como otros dirigentes del PP, apoyó en 2010 la versión de la "teoría de la conspiración" acerca del 11-M.

Si Aguirre consigue Madrid ira triunfante al Congreso del PP
El anuncio de Aguirre es un nuevo pulso a Rajoy y en el Partido Popular hablan claramente de tambores de guerra. Según el diario El Mundo, que cita a fuentes populares, si la lideresa consigue ganar la Alcaldía de Madrid refrendará su poder interno, más, si el PP, como vaticinan las encuestas, se pega un batacazo electoral.

Aguirre con la medalla de Madrid iría triunfante a un congreso nacional arropada por el sector crítico a disputar a Rajoy el liderazgo del PP, como pretendió hacer en 2008, en las horas bajas del presidente nacional. En Génova lo saben y lo temen.

La lideresa busca controlar las listas
La batalla está centrada ahora en la confección de las listas electorales. Ya Aguirre dejó claro que no soltará así como así las riendas del PP madrileño. Tradicionalmente, el PP regional designa un tercio de las candidaturas a la Comunidad y al Ayuntamiento, los candidatos a otro tercio y la dirección nacional se ocupa del restante. Si se impone otra vez estas reglas, Aguirre, en su doble condición de candidata y líder del PP madrileño impondría a los suyos en buena parte de las listas y con ello afianzaría su poder frente a Génova.

Eso sí, las mismas fuentes consideran que si la lideresa no se hace con la Alcaldía "debería dejarlo todo".