Hay una posibilidad entre 100.000 de que te toque el Gordo de la Lotería de Navidad. Sólo por esto, en un principio, el hecho de tener un décimo agraciado es motivo de alegría y de celebración. El problema aparece cuando ese número se juega en un grupo y se descubre que no todos los miembros tienen la misma combinación de cifras.

Esto es lo que ha pasado en Ferraz, en la sede nacional del PSOE. Antes del mediodía salía el Gordo con el número 66.513 que repartía 400.000 euros al décimo y unos cuantos millones entre los trabajadores de Ferraz. Pero ¿entre todos?

Al principio todo era alegría. “Un gran final para un año difícil”, decía el PSOE en su cuenta de Twitter. “Felices porque muchos trabajadores/as de la casa en Ferraz han sido agraciados con el gordo de Navidad”, añadían.

Incluso el portavoz económico del PSOE en el Congreso, Pedro Saura, se ha mostrado este jueves convencido de que 2017 va a ser "un gran año" para el partido después de que algunos de sus trabajadores hayan sido agraciados con el Gordo de la Lotería de Navidad.

La clave está en que no todos tenían el número agraciado. Se han jugado dos diferentes: por un lado el oficial, que se repartió entre los trabajadores y periodistas que habitualmente cubren la información del PSOE y que no ha sido premiado, y otro que se repartió de forma exclusiva.

Según han confirmado fuentes socialistas a ELPLURAL.COM existe un verdadero malestar en la sede del partido tras conocer que los décimos premiados con el gordo fueron un regalo. El gerente del partido era el encargado de comprar el número oficial y lo hizo en la administración del Paseo de la Esperanza. Como agradecimiento, al haberse gastado una cantidad elevada de dinero, el lotera regaló cinco boletos, los del gordo.

Según se cree, dos de esos décimos se repartieron en participaciones y los otros tres se los quedaron trabajadores de la administración, entre ellos, el propio gerente.

Pero las versiones cambian. Desde la administración de lotería aseguran que fue un familiar de un trabajador de Ferraz el que compró los cinco décimos. Desde el PSOE, en un comunicado, han querido desvincularse de este follón y decir que es sólo un conflicto entre empleados.

Así, la alegría se ha convertido en malestar en una misma mañana porque el Gordo no ha llegado a todos.