Este sábado, la delegación de la Generalitat que encabezó el consejero de Territorio y Sostenibilidad, Lluís Recoder, hizo su propuesta ante el magnate Sheldon Adelson, el padre de la criatura. Aunque la apuesta catalana tiene el escollo de las alturas. Según ha dicho el propio conseller, “hay falta de sintonía sobre el modelo constructivo” porque la proximidad de los terrenos al Aeropuerto del Prat limita obligatoriamente la altura máxima de los edificios que se puedan edificar y aleja la posibilidad de rascacielos.

Madrid presentó su oferta este domingo
La delegación madrileña, que ha contado con el consejero de Economía y Hacienda, Percibal Manglano, el presidente de Promomadrid, Jesús Sainz, y el secretario general del Gobierno, José Luis Martínez Almeida, han presentado su oferta este domingo.

La promesa de los 200.000 empleos directos
Sheldon, el décimo sexto hombre más rico de la Tierra y la quinta fortuna de Estados Unidos, ha prometido que con su ciudad del juego, en la que haría una inversión inicial de 17.000 millones de euros, se crearán 200.000 empleos directos y hasta un total de 300.000 empleos entre directos e indirectos.

Cuestionan el número de puestos de trabajo
Un cálculo que la plataforma Eurovegas no cuestiona porque todo el entramado que conforma la compañía hotelera Las Vegas Sands Corp, presidida por Sheldon Adelson, radicada en Las Vegas, Macao y Singapur cuenta con un total de 36.000 empleados, por lo que no entienden que solo en España se vayan a crear 200.000 puestos de trabajo.

Una zona franca al margen de la legalidad
El macroproyecto es cuestionable por otras muchas razones, desde su impacto mediambiental y social hasta las exigencias del multimillonario, que pasan por gozar de una legislación a medida en materia de blanqueo de dinero, extranjería, menores (tendrían libre acceso), prostitución, fiscalidad, tabaco, temas laborales. Desde el Gobierno ya han adelantado que se hará lo que haga falta. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha declarado que se revisarán las leyes vigentes.

Aguirre,  capa y espada
En la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre es la principal defensora del proyecto. Desde su Gobierno no se hace otra cosa que hablar de sus bondades para “potenciar el turismo y los niveles de empleo”. El consejero de Economía, Percival Manglano, ha querido tapar el sol con un dedo al admitir que “tiene una parte de juego”, pero  que también “incluye ferias, entretenimiento y ocio”, en clave de muy sano. El vicepresidente, Ignacio González, ha instado a las administraciones a hacer “todos los esfuerzos” para acoger Eurovegas y ha defendido flexibilizar la normativa que afecta al tabaco y los fumadores dentro del complejo.

Conexión Tea Party
El apoyo de Aguirre contiene también una solapada simpatía política. El magnate Sheldon Adelson se sitúa en el ala más derechista del Partido Republicano, cercano al Tea Party, que la presidenta madrileña ha defendido. El dueño de Las Vegas Sands Corp es uno de los principales contribuyentes de la campaña del ultraconservador Newt Gingrich, que aspira a disputarle a Obama la presidencia, aunque no con muchas probabilidades de éxito. Adelson, que en 2004 apoyó la campaña de George W. Bush, ha donado a Gingrich unos 17 millones de dólares. En España, el político estadounidense goza del apoyo del grupo Intereconomía.