La Reina ahora se muestra más como madre que como esposa y más como reina que como esposa, según afirma la periodista de El País Mábel Galaz. No ha dejado de apoyar a los duques de Palma. Cuando Iñaki Urdangarin estaba a punto de ser imputado por sus turbios negocios y el Rey estaba a punto de calificar el comportamiento de su yerno de “poco ejemplar”, Doña Sofía viajó a Washington. Dijo que su nieto Miguel cumplía 10 años y quería felicitarle.

A la Reina no le gustó lo de la cacería
La Reina está harta de los supuestos escarceos del Rey y, además, no le gustó nada la foto en la que este aparecía con una escopeta en la mano delante de un elefante muerto. Lo de la amiga del Rey, Corinna, debió gustarle menos.

Felipe y un Viva el Rey, antes
Doña Sofía aguanta, trabaja porque Felipe sea algún día el Rey y pacifica a la familia, una tarea -esta última- cada vez más difícil porque las personalidades son muy diferentes y los intereses distintos. Y porque a ella le cuesta cada vez más separar su trabajo de Reina de su papel de madre.  Como reina ha demostrado ser una profesional, lo ha dicho el propio don Juan Carlos.

La Reina ha dejado claro que su marido no piensa abdicar porque para que la Monarquía en España se afiance se necesita que se escuche esa tradicional frase: “Ha muerto el Rey. Viva el Rey”. Ambos cumplen este año más que sus bodas de oro los cincuenta años de un contrato a favor de la Monarquía.