El candidato socialista a la Alcaldía de Madrid, Antonio Miguel Carmona, cree que el apoyo a Podemos es "el voto del castigo" a los dos partidos más tradicionales, "el voto del descontento", que se "deposita legítimamente en otras formaciones políticas", como es el caso de Podemos. Pero ve un "riesgo": "Los dirigentes de ese partido no están a la altura de los votantes, no han hecho ni una sola propuesta real".

¿Por qué cree que se repite la historia y Podemos triunfa con un discurso tan obsoleto, que ha sido un fracaso en otras partes del mundo?
El sábado a la marcha convocada por Podemos fue gente porque quiere cambiar las cosas. Algunos conocidos que fueron me dijeron: ‘yo te voy a votar a tí como alcalde’, pero voy porque quiero un cambio, muchos de los que fueron no votarán a Podemos, votarán a otros formaciones políticas. Los madrileños llenamos la Puerta del Sol con marchas blancas por la Sanidad pública el tercer sábado de cada mes, aunque no tenga la misma repercusión. Cuando pase el temporal y la gente vea que los partidos avocados a gobernar están con sus problemas, dejarán de castigarles. Ahora, lo que era una marcha por el cambio el sábado se transformó en un mitin político.

Si repasamos lo que está pasando en Europa, el voto del descontento se deposita legítimamente en determinados partidos políticos. Para castigar a los partidos más tradicionales, se deposita en la ultraderecha o la ultraizquiera. Se ha depositado en Syriza, en Grecia; en el Frente Popular, en Francia; o en el Movimiento 5 Estrellas de Beppe Grillo, en Italia. Mucha gente quiere cambiar la sociedad, yo les doy la bienvenida.

¿Qué riesgos tiene lo que está ocurriendo?: los dirigentes de ese partido no están a la altura de los votantes, no han hecho ni una sola propuesta. Una de las cosas que les afeo a loss dirigentes de Podemos, casi todos de izquierda anticapitalista, de la izquierda radical, es que no reconocen lo que son, es una impostura. Yo soy de izquierda, lo digo, y abogo por soluciones prácticas.