El escritor alemán Günter Grass abrió la semana pasada un encendendido debate en su país en un doble sentido: los riesgos que supone Israel para la paz mundial -en el contexto de las amenazas contra Irán- y el tabú germano que tras la brutalidad del nazismo les impide cuestionar a su vez los excesos que procedan de ese país.

Un descalificativo previsible
Como había insinuado el propio Grass en su poema, algunas voces airadas le colgaron la etiqueta de antisemita sin entrar en el fondo de la cuestión. Algunas de los gestos más duros procedieron del propio Ejecutivo isrealí, que le declaró persona "non grata" y le prohibió la entrada al país, pero esta decisión, según apunta EFE, también ha provocado que se levanten voces significtivas para defender al literato. Así, el exembajador israelí en Alemania Avi Primor, criticó la decisión del ministro del Interior israelí de vetar el acceso de Grass al país: "no sabe nada de Alemania. Simplemente actúa de cara a la política interna, lo que no considero correcto".

Voces israelíes advierten de la reacción populista de su país
El diplomático, en declaraciones a la primera cadena de la televisión pública alemana ARD, sostuvo que Grass no es de ningún modo "un antisemita", aunque tacha de "ridículo" el verso en el que afirmaba que Israel pretende aniquilar Irán, subrayando que la preocupación de su país por el programa atómico iraní es "justificado". Desde Der Spiegel, el historiador Tom Segev alertó de que el ministro del Interior de su país había estado "pésimo" y hasta "cínico" al calificar de antisemita a Grass y relacionar el poema del escritor con el hecho de haber "vestido el uniforme de las SS". Según el historiador, el propósito del ministro es "asegurarse el futuro político", con proclamas populistas orientadas a un sector determinado del electorado israelí.

Apoyos políticos y de grupos pacifistas
También han llegado las primeras muestras de apoyo a Grass del Partido Socialdemócrata (SPD) -en el que el escritor militó durante décadas- como su portavoz de Exteriores, Rolg Mützenich, para quien "la reacción del Gobierno israelí es desmesurada e injustificada, dado el tema", mientras que desde los Verdes, el secretario de organización de su grupo parlamentario, Volker Beck, calificó la decisión de "poco inteligente y nada soberana". Grupos pacifistas también han arropado al Nobel y han insistido en la necesidad de frenar la escalada belicista Israel-Irán. Mientras, el ministro alemán de Exteriores, Guido Westerwelle de la CDU de la presidenta Angela Merkel, se sumó estos días a las críticas a Grass y no ha comentado la decisión de prohibirle la entrada en Israel.

Los 'aznaristas' cargan contra el Nobel
Contrariamente a la dirección que ha tomado el debate, en España también se han producido reacciones que despachan la polémica insistiendo en descalificar a Grass como "antisemita". Es el caso del GEES, un centro de propaganda neocon vinculado al expresidente José María Aznar y al PP -su fundador es el responsable internacional de FAES y participa con este en el lobby Friends of Isreal-, desde donde han difundido un artículo arremetiendo contra el Nobel de Literatura de 1999 y tachando de "falsa copla" su poema. En el texto, que también ha sido publicado en La Gaceta del grupo Intereconomía, se asegura que "el 'progresista' Grass da la vuelta a la amenaza del programa nuclear iraní culpando a Israel de pretender defenderse, como las demás naciones. Es Israel quien hace peligrar la paz. Cierra así el círculo vicioso: el judío es reprobable por colaborar con sus ejecutores y también por oponerse a ellos". Se trata de un argumento tramposo, ya que también se podría decir igualmente que es Iran quien se enfrenta a un posible ataque por querer tecnología nuclear 'como los demás', en este caso Israel.

Insisten en el descalificar la crítica como "antisemita"
En el ataque del GEES no podía faltar el descalificativo de antisemita: "La frívola colección de líneas del poeta no es banal ni intrascendente, ni tampoco es poesía. Busca orientar a la opinión para dar por buena cualquier cosa que exprese la república islámica de Irán en los tratos que ahora comienzan. No es inocente la azorante puntualidad con la que el anti-semitismo resurge tan oportunamente en nuestras sociedades disfrazado de anti-sionismo o crítica a los gobiernos israelíes".