Ahora es el momento de repasar si se han hecho bien las cosas o no. Algunos hablan de indecencia si se critica al gobierno, como es el caso de Pilar Rahola en su columna de 'La Vanguardia', porque no se puede sacar rédito político de la tragedia. Habla de una raya que no se puede pasar cuando se crítica la actuación ante un desastre natural. Una raya que no tuvo ningún inconveniente en traspasar Pilar Rahola y CiU, y varias veces, cuando el incendio de Horta de Sant Joan acabó con la vida de cinco bomberos. Hasta hoy, los partidos políticos de la oposición en Cataluña han mantenido una actitud de prudencia. El primer secretario del PSC, Pere Navarro, visitó la zona afectada y dio su apoyo a las actuaciones de los equipos antiincendios después de reunirse con el conseller Puig.

Al margen de estas polémicas estériles entre los buenos catalanes –los que defienden al Gobierno- y los malos catalanes –los que lo critican- se puede hacer un análisis de los acontecimientos.

Culpables. Los culpables del desastre son los desaprensivos que provocaron el incendio lanzando colillas mal apagadas. El fuerte calor, la poca humedad y la violenta tramontana hicieron el resto. El juez de Figueras ha abierto diligencias separadas para los dos incendios registrados.

Alcaldes. Los alcaldes son muy críticos con la gestión del incendio y acusan al gobierno de no contar con ellos a pesar de que son los que conocen el terreno. También achacan al ejecutivo de falta de recursos y que muchos ciudadanos tuvieron que hacer frente al fuego sin contar con el apoyo de las brigadas. Es el caso de un camping que ha quedado totalmente arrasado. Ningún equipo se presentó para ayudarles a parar las llamas. Los ayuntamientos organizaron brigadas de voluntarios para construir primeras líneas de defensa en los municipios. Estas brigadas no recibieron apoyo de los equipos especializados ni de los bomberos hasta pasadas las primeras horas. En algunos casos, la ayuda llegó demasiado tarde. Muchas de estas críticas son realizadas por alcaldes que pertenecen a CiU. Falta de recursos, falta de coordinación, falta de información y tardanza en la llegada de efectivos, son las cuatro líneas argumentales de los alcaldes de los municipios afectados.

Estado de los bosques. Manifiestamente mejorable. Los propietarios de los bosques alertaron que la biomasa acumulada no se eliminaba por falta de recursos. Si esta biomasa no se elimina es un campo de cultivo para la propagación del fuego. Los propietarios consideran que los bosques están en un estado de abandono que acumula más de 2,5 millones de toneladas que se convierten en el mejor combustible para las llamas. Los sindicatos también denuncian fuertes recortes en prevención de incendios lo que aboca a un peor estado de los bosques.

Caos circulatorio. Muchos conductores quedaron atrapados en las carreteras ya sea porque quedaron cortadas o fueron desviados por otras vías. En uno de estos desvíos, unos 200 coches quedaron atrapados. Los ocupantes de los vehículos los abandonaron monte a través. Dos ciudadanos franceses murieron al lanzarse al vacío acorralados por las llamas y atrapados por el miedo. Ciertamente, los dispositivos no dieron abasto a reconducir a los miles de coches que circulaban por autopistas y carreteras en una comarca que aumenta su población en época estival y que es paso obligado para miles de conductores.

Efectivos. El gobierno catalán ha desplegado un buen número de efectivos y la colaboración con Francia y el ejército ha funcionado correctamente. Sin embargo, los sindicatos de bomberos avisaron que el recorte de las contrataciones podía pasar factura en verano. Por desgracia, así ha sido. Los bomberos cuantifican el recorte en las contrataciones en un 70%.
Gobierno. El gobierno siempre ha defendido que el despliegue ha sido el adecuado y atribuye las quejas a la magnitud del incendio y a la impotencia de los primeros momentos. El conseller de Interior, Felip Puig, ha estado al frente del Centro de Mando desde el primer momento y se ha multiplicado para dar explicaciones y coordinar las actuaciones. La coordinación con los equipos franceses y el ejército ha sido correcta y ha funcionado.