Manifestantes de la movilización 'Rodea el Congreso'. (LUIS MARCHAL) Manifestantes de la movilización 'Rodea el Congreso'. (LUIS MARCHAL)



El Gobierno de Rajoy sabía que iba a tener que aplicar duros recortes, lo sabía cuando diseñó el programa electoral en el que prometía bajar impuestos y crear decenas de miles de puestos de trabajo a sabiendas de que mentía. Incumplió todo su programa electoral y la dureza de los recortes impuestos, mucho mayores y peores que los de Zapatero en 2010, sacó a miles de ciudadanos a la calle en toda España. Los datos son oficiales, si en el año 2007 -el anterior a la crisis que impactó en España a finales de 2008- se notificaron a las diferentes Delegaciones del Gobierno 4.527 actos o concentraciones de protesta por motivos de toda índole, en el año 2013 fueron más de 40.000.

Segundo año de Rajoy, el peor
Concretamente en 2013 las concentraciones de protesta notificadas a las Delegaciones del Gobierno fueron 43.170, diez veces más que las cuantificadas en 2007. Y hay que tener en cuenta que este registro que lleva el Ministerio de Interior no se computan las protestas espontáneas o no comunicadas oficialmente. Así por ejemplo en cuanto a manifestaciones, que se cuentan a parte de las concentraciones, en 2007 se comunicaron 187 a las Delegaciones del Gobierno, en el 2013 fueron 2.322.
A partir del año 2009, con Rubalcaba como Ministro de Interior, el Ministerio de Interior dejó de facilitar datos debido al método por riguroso con el que se contabilizaban. Se retomaron en 2010.

Contra los recortes
Con la aplicación de los recorte del Gobierno de Rajoy se dispararon las movilizaciones y protestas, sobre todo las convocadas por motivos laborales que pasaron de ser 1.593 en el año 2007 a las 16.587 en el año 2013. Le siguen en número las protestas ciudadanas contra incoativas políticas del Gobierno, como por ejemplo las movilizaciones contra la nueva Ley de Seguridad Ciudadana. Las protestas ciudadanas por medidas políticas pasaron de 649 en el año 2007 a las 9.971 del año pasado.

Meter miedo
Con el primer recorte de 8.000 millones de euros solo para educación y sanidad acometido en el verano de 2012 más el macro recorte de 65.000 millones que vino en el otoño, los copagos y la liquidación de la Ley de Dependencia, los ciudadanos se echaron masivamente a la calle. El Gobierno del PP decidió que la mejor manera de evitar protestas ciudadanas era endurecer la Ley de Seguridad Ciudadana en un país que tiene una de las tasa más bajas de criminalidad del mundo. Por tanto el único motivo de esta Ley era político y atemorizar a los manifestantes, con penas muy duras y limitaciones claras a los derechos constitucionales de manifestación y reunión.