El pasado 2 de junio, miles de gallegos se lanzaron a las calles de Santiago de Compostela (la Policía admite que al menos fueron 8.000 aunque los convocantes hablan de 20.000) para manifestarse contra los proyectos de explotaciones mineras que se ciernen sobre Galicia. Alertan de que la minería a gran escala a la que la Xunta puede dar luz verde supondrá un coste ambiental irrecuperable y es un modelo especulativo que destruye mucho más de lo que pueda generar (unos cuantos puestos de trabajo que desaparecerán cuando se hayan explotado las minas, pero con un entorno degradado en el que se habrán destruido más trabajos de los que se puedan crear momentáneamente).

"Numerosos destrozos"
La manifestación de aquel día sirvió para visibilizar la gran preocupación existente en Galicia. Más de dos meses después, uno de los colectivos integrados en la plataforma ContraMINAcción que convocó la marcha, Verdegaia, ha recibido una comunicación por parte de la Subdelegación de Gobierno de Galicia por la cual les multarán con 450 euros por "numerosos destrozos coincidiendo con el paso del grupo de afectados". En concreto apuntan a pintadas en locales comerciales y al lanzamiento de dos botes de humo.

¿Por qué no actuó entonces la Policía?
"Si los hechos detallados en el informe se llevaron a cabo frente a los agentes de policía , ¿por qué no actuó entonces?", se pregunta Nela Abella, de la Plataforma por la Defensa de Corcoesto. "Me parece una negligencia por su parte, difícil de creer teniendo en cuenta su habitual exceso de celo en las manifestaciones. ¿O es que le atribuimos a los hechos sin tener la certeza de que ocurrió ese día , y como resultado de la prueba?", insisten los convocantes de la marcha en un comunicado.

Feijóo intenta "silenciar a la opinión pública"
Nacho Jorganes, representante de Verdegaia, explica que los numerosos medios de comunicación que siguieron la marcha tampoco dieron cuenta de esos incidentes. Explica a ELPLURAL.COM que con la apertura de este proceso sancionador están intentando "silenciar a la opinión pública" ante el éxito de una protesta que fue ejemplar por su ambiente pacífico, por lo que van a recurrir y han solicitado todo el expediente para saber de donde salen las acusaciones y qué pruebas tienen de ello. El expediente abierto por la Subdelegación achaca a los manifestantes pintadas ajenas a los lemas de la protestas, como consignas feministas o sobre el agua, así hasta llenar una página de desperfectos. Desde Verdegaia explican que vecinos de Santiago de Compostela advierten de que pintadas que les achacan estaban en la ciudad desde mucho antes del día de la marcha.