"Vivo en el lío", confesaba un agobiado Mariano Rajoy a Artur Mas al poco de asumir la presidencia de Gobierno. A la vista de los reveses que está sufriendo y de sus duros discursos en la oposición, parece que el popular esperaba que ser presidente era algo más cómodo.

"Lisa y llanamente la consecuencia de una pésima política exterior"
A raíz de la expropiación de YPF a la petrolera Repsol en Argentina, la SER ha recuperado unas declaraciones de Rajoy en el Congreso como líder de la oposición en septiembre de 2007 en las que acusaba al expresidente Zapatero de "la liquidación del proyecto de dos empresas como son Repsol y Gas Natural" en Argelia, que para él era "lisa y llanamente la consecuencia de una pésima política exterior que no defiende los intereses de los españoles".

"Incapaz de defender los intereses de España"
"La consecuencia de un Gobierno incapaz, como ha ocurrido en Venezuela, Bolivia o Argentina, de defender los intereses de los españoles", insistía el líder del PP entonces. A pesar de tan duras palabras y de incluir varios países en la lista, las empresas españolas a las que aludía siguieron operando en los países citados y solo el Santander vendió su filial venezolana tras una negociación con el Gobierno de Hugo Chávez marcada, eso sí, por las amenazas de nacionalización.

"Incompetencia, descoordinación y soberbia"
También tuvo duras palabras Rajoy para la política exterior socialista con motivo de un asunto tan delicado como el secuestro del pesquero ‘Alakrana’ en aguas somalíes. "La imagen de nuestro país y de nuestro Gobierno ha quedado claramente dañada por la incompetencia, la descoordinación y la soberbia con la que han actuado el gobierno presidido por Rodríguez Zapatero", aseguró en noviembre de 2009 cuando los marineros habían sido liberados. El actual Ejecutivo popular gestiona discretamente secuestros de españoles en África sin las interferencias de críticas públicas. De los ministros encargados del conflicto de YPF, el de Industria, Energía y Turismo, Manuel Soria, alertó de que el Gobierno adoptaría medidas si había expropiación y quizá creyó que su tono duro funcionaba, pues apenas 24 horas antes de que se consumara aseguró que el asunto estaba "encauzado". Mientras, el titular de Exteriores, García-Margallo, con fama de duro negociador, había asumido el cargo con bravatas en torno a la recuperación de Gibraltar y pareció verse sorprendido por el problema en Argentina. Incluso algunos círculos especializados apuntan que el embajador que García-Margallo eligió para Buenos Aires fue interpretado como un gesto de hostilidad por el Gobierno argentino.

"En Europa hay que ir con razones y argumentos"
Otros ejemplos están muy recientes, tanto como la campaña electoral de las generales del 20-N. En un acto de partido, acusó al PSOE de ser "absolutamente incapaz" de defender los intereses agrarios españoles en la Unión Europea y alertó de que "en Europa hay que ir con razones y argumentos y no abstenerse de opinar, como lleva haciendo durante muchos años el actual Gobierno de España". Un discurso que hace daño a los oídos vista la actual sumisión de Rajoy a las directrices de austeridad de Bruselas y Berlín, cuando ya hasta organismos tan poco progresistas como el FMI se suman a las alertas de que los recortes pueden complicar la recuperación. Unos mensajes de oposición recientes pero que el Rajoy presidente instalado "en el lío" debe recordar con nostalgia, cuando aseguraba que "la mayor fortaleza de España hoy es la esperanza del cambio, su principal valor y su mayor crédito" o que "no estamos condenados a vivir indefinidamente en la situación en la que estamos".