La organización terrorista ETA ha anunciado este 2 de mayo de 2018 por carta que ha dado por finalizado su ciclo histórico y su función y que ha desmantelado "completamente todas sus estructuras".

En la carta en euskera, fechada el pasado 16 de abril y remitida por la organización terrorista a varias instituciones y agentes políticos, ETA hace pública su decisión de "dar por terminados" su "ciclo histórico" y su "función", dando "fin a su recorrido", adoptada después de un debate interno. 

ETA dejó de matar
Fue el 30 de julio de 2009 cuando ETA cometió sus dos últimos asesinatos en España al matar a dos guardias civiles en Palma de Mallorca y el 16 de marzo de 2010 se cobró su última víctima, un policía francés.

Finalmente, tras varios anuncios parciales, el 20 de octubre de 2011, bajo del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, la banda terrorista decretaba "el cese definitivo de su actividad armada". Atrás dejaba muchos años de dolor y sangre.

Desde ELPLURAL.COM recordamos las palabras que el expresidente pronunció ese día, reafirmando su confianza “en la democracia, en la libertad y en España”.

Consciente de la importancia trascendental del anuncio que ETA acaba de hacer público, quiero reafirmar, hoy más que nunca, mi confianza, la confianza de todos los españoles, en la democracia, en la libertad y en España.

Durante muchos años, durante demasiados años, hemos sufrido y combatido el terror. Lo hemos hecho hasta lograr que la razón democrática se abriera camino de un modo definitivo. Ello ha sido posible gracias a la determinación de acabar con la violencia mostrada por todos y cada uno de los sucesivos Gobiernos democráticos y sus Presidentes.

Creo de justicia recordar en esta hora el trabajo de los distintos ministros del Interior y, en particular, el de quienes me han acompañado en esta etapa.

Ello ha sido posible, desde luego, gracias a la acción tenaz y eficaz de los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, de la Policía y de la Guardia Civil, cuyo sacrificio y generosa entrega al servicio de los ciudadanos les ha costado tantas veces su propia vida.

La acción de la Justicia, de los servicios de inteligencia y de otros muchos servidores públicos ha contribuido a este final.

Ha sido posible también gracias a la colaboración de Francia y sus autoridades, con quienes hemos contraído una perpetua deuda de gratitud y solidaridad. La amistad con España del Presidente Sarkozy ha sido determinante y desde aquí le transmito todo mi reconocimiento; un reconocimiento que se extiende a los países que durante años nos han brindado su apoyo y solidaridad.

Y ha sido posible, sobre todo, gracias al temple y a la firmeza de la sociedad española, guiada por la referencia segura del Estado de Derecho que hoy, definitivamente y sin condiciones, triunfa como único modelo posible de convivencia.

La nuestra será una democracia sin terrorismo, pero no una democracia sin memoria. La memoria de las víctimas, de cada una de las 829 víctimas mortales y sus familias, y de tantos heridos, que padecieron el injusto y aborrecible golpe del terror, nos acompañará siempre. Acompañará a las futuras generaciones de españoles.

En este momento pienso, en particular, en la sociedad vasca. Tengo la convicción de que, a partir de ahora, disfrutará, al fin, de una convivencia no anudada al miedo o a la intimidación; de una convivencia plenamente libre, de una convivencia en paz.

La unidad de los partidos democráticos, españoles y vascos, vascos y españoles, ha resultado decisiva para alcanzar este final.

Al Gobierno y al Parlamento que resulten de las próximas elecciones generales les corresponderá conducir esta nueva etapa, que también deberá responder a un compromiso unitario.

Con la contención a que nos obliga la historia, vivamos hoy la legítima satisfacción por la victoria de la democracia, de la ley y de la razón; una satisfacción teñida por el recuerdo inolvidable del dolor causado por una violencia que nunca debió producirse y que no ha de volver jamás.

Gracias. Buenas noches.