Los malabares de Ciudadanos para evitar que Vox le salpique en la manifestación

Los juegos de cintura que está haciendo Ciudadanos para no ser salpicado por la ultraderechaVox mientras, de facto, son sustentados en Andalucía con sus votos y mantienen posturas programáticas semejantes, son dignos de admiración. Albert Rivera ha evitado sistemáticamente la foto con Santiago Abascal. Ya se preocupó de marcar y remarcar durante las negociaciones para configurar un Gobierno en Andalucía que los pactos que tuvieran Partido Popular y Vox no son cosa suya. Pero este fin de semana la tierra de por medio interpuesta por los naranjas quedará reducida a la nada. Rivera y Abascal compartirán manifestación junto con Casado y, por cierto, varios grupos violentos y neonazis. Pero a pesar de todo, Ciudadanos tratará de que no le salpique el veneno ultra de Vox.

Casado "espera" una foto con Abascal y Rivera "juntos en el estrado"

El presidente del Partido Popular, Pablo Casado, ha pasado esta mañana por los micrófonos de la Cadena COPE para llamar a la manifestación de este domingo en Colón, junto a Ciudadanos y Vox. Casado ha mostrado su deseo de tener una foto de familia de los líderes de la derecha, subidos al estrado de la plaza, dado que no habrá manifestación con cabecera conjunta, sino una concentración.

El líder del PP ha salido al paso de las informaciones que apuntan al malestar de los barones de su formación por la deriva radical a la que les lleva Casado y ha negado que el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, y el gallego, Alberto Núñez Feijóo, le vayan a dar plantón: “Feijóo tiene que encontrar un vuelo en Nueva York para venir y Moreno Bonilla tiene una celebración familiar que va a tener que postergar”, ha dicho.

Según Casado, “El País está mal informado”, ha señalado, respecto a las afirmaciones de que Bonilla, Feijóo y Alfonso Alonso no acudirán. “Es ridículo que una portada diga que si de 19 no viene uno”, ha dicho, y ha criticado que no se fijen en otras formaciones: “De Ciudadanos no vienen nadie, solo Arrimadas”.

 
Críticas a Ciudadanos por su actitud con la diputada víctima de violencia machista

Ayer se vivieron momentos muy emotivos en el Parlament de Cataluña, cuando la diputada de Esquerra Republicana, Jenn Díaz, explicó que sufrió violencia machista: “Hace diez años sufrí violencia machista física y psicológica. Pero no lo explico aquí en sede parlamentaria como víctima, sino como superviviente”.

Después de sus palabras, todos los diputados del Parlament se han levantado para aplaudir a la diputada de ERC mostrándole su apoyo, excepto los del grupo de Ciudadanos, de quienes solo algunos aplaudieron, y la diputada Noemí de Calle fue la única que se levantó junto al resto del hemiciclo. Otros tantos de los diputados del grupo no hicieron ningún gesto al respecto, incluido el portavoz Carlos Carrizosa.

Este gesto del partido de Albert Rivera ha tenido duras críticas en redes sociales de quienes han visto el vídeo de la intervención, en el que se ve claramente que el grupo de Ciudadanos no se mueve ante las palabras de la diputada.

Valenciano y Gabilondo, últimas voces contra el “relator”

La figura del relator, presentada por boca de Carmen Calvo, sigue trayendo cola en el PSOE. La división de opiniones al respecto. Algunos barones socialistas han recalcado que el espacio natural para el diálogo es el “parlamento”, además añaden que es difícil defender esta figura en el extranjero. Este último ha sido el caso de Elena Valenciano que, junto con Ángel Gabilondo, han sido las últimas caras socialistas en sumarse a las voces críticas contra el “relator”. Esta figura ha causado especial controversia en el seno del PSOE y así lo dejan patente tanto la eurodiputada como el candidato a la Comunidad de Madrid, que siguen la línea expuesta por Emiliano García-Page. La eurodiputada socialista, en una entrevista concedida a EFE, ha declarado que resulta complejo defender la figura de un mediador para Cataluña. Alega que “durante meses” los socialistas españoles en la Eurocámara “se han desgañitado” cuando el sector nacionalista requería de mediación para la crisis.

Los sueldos de los directivos se doblaron el año en el que DIA entró en quiebra

El 24 de agosto de 2018, DIA informó a la CNMV de que cesaban a Ricardo Currás como consejero delegado de la entidad y de que él renunciaba a continuar en el consejo de administración. Ricardo Currás ponía fin a una carrera de 32 años en la empresa -con un breve paréntesis en Carrefour- y a diez como consejero delegado. En febrero de 2018 ya asomaban grandes nubarrones en el panorama, anticipando la gran crisis que quedaba por venir y que se ha desatado hoy, con la situación de quiebra y el anuncio de 2.100 despidos. Currás se fue con 2,56 millones de euros bajo el brazo: 2,15 millones al contado, más 400.000 euros en "otros conceptos", casi el doble que en 2017. En parte, debido a la indemnización por su despido: 1.648.000 euros, en principio equivalentes a dos años de sueldo, aunque su salario era de 600.000 anuales y en la indemnización las anualidades son de 824.000. En lo que se refiere a 2018, Currás obtuvo 497.000 euros por ocho meses de trabajo, 62.250 mensuales, cuando en 2017 su sueldo fijo era de 50.000 al mes.