Donald Trump sigue dando que hablar. Sus excentricidades son protagonistas en cada uno de los foros en los que se deja ver, además de en su habitual canal de comunicación: Twitter.

Ahora, mientras se celebra la cumbre del G7 en Biarritz, el magnate norteamericano ya empieza a elaborar la estrategia de la próxima gran reunión internacional. Pero no es por la preocupación de los temas que ha suscitado la cumbre, sino por su localización.

Estados Unidos albergará la próxima cumbre, que se celebrará en 2020. Trump, siempre pensando en proyectar su marca personal, ha propuesto como emplazamiento exacto su hotel y club de golf Trump National Doral Miami Golf Resort. Sin decisión definitiva, el neoyorquino afirma que “los funcionarios no han encontrado nada que esté cerca de competir con esa ubicación”.

Pero no es la primera vez que el presidente norteamericano utiliza las megalómanas edificaciones con su apellido para albergar reuniones de este tipo. Tal y como detalla la CNN, ya recibió críticas por recibir a líderes extranjeros, entre los que se incluye el presidente chino Xi Jinping en su resort de Mar-a-Lago Golf Club de Florida.

The Washington Post informó por primera vez en junio que Trump estaba buscando organizar el próximo G7 en su club Doral.