La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil va tirando del hilo para estrechar el cerco sobre Eduardo Zaplana y, desde hace escasas fechas, su hija y su yerno. Las pesquisas de los investigadores sobre el alquiler de la vivienda de la calle Pascual y Genís han desempolvado movimientos económicos millonarios del empresario Luis Iglesias, incluyendo fondos provenientes de paraísos fiscales.

El Ministerio Público y la UCO pudieron ratificar que la hija del ex ministro del PP, María Zaplana, fue la que rubricó el contrato del famoso inmueble por un valor de 3.500 euros al mes que se depositaban de forma trimestral. Es decir, unos 42.000 euros al año.

“Estas cantidades resultan llamativas si se ponen en relación con los ingresos por rendimientos del trabajo y de actividades económicas de la persona que firma el contrato y presuntamente lo satisface”, se desliza en un informe de la UCO según ha publicado El Confidencial.

Y es que esta vivienda estaba a nombre de un investigado en la denominada trama del Oro, el búlgaro Miroslav Schopoff. Una causa que instruida en la Audiencia Nacional por presuntos delitos de fraude fiscal y blanqueo de capitales de Oro Direct, propiedad del citado ciudadano.

Según el citado medio, el entorno del matrimonio asegura que llegaron hasta Schopoff por pura coincidencia, gracias a la inmobiliaria Engels & Völkers después de visitar otros inmuebles. Sin embargo, fue su marido y no Eduardo Zaplana, mediante una cuenta del Banco Sabadell (un montante de 150.000 euros) quien firmó el contrato de arrendamiento.

A través de esta cuenta, los investigadores decidieron ampliar las pesquisas y dirimir si el matrimonio asumía los gastos de Eduardo Zaplana con fondos provenientes de sociedades opacas. Este seguimiento desembocó en el descubrimiento de un ingreso de 2,2 millones de euros procedentes de Suiza, según la Agencia Tributaria en su aportación al proceso.

Esto dio paso al descubrimiento de otra aportación desde el país helvético de 1,8 millones de euros al testaferro de Zaplana, el abogado Fernando Belhot. Su figura es fundamental, pues ha comenzado a demostrar una actitud más colaborativa con los investigadores, pues ya admitió que gestionó una parte del patrimonio de Zaplana en el extranjero.

El uruguayo sostiene que no mantuvo relaciones comerciales con el yerno de Zaplana, aunque estos fondos suizos condujeron a los investigadores a dos nuevos abonos en paraísos fiscales. Además, desde que estos se llevaron a cabo, se observa que Luis Iglesias ha acometido otras operaciones inmobiliarias, como la compra de una finca de 1,25 millones de euros.

Es por ello que la Guardia Civil requirió un registro de una finca en la que actualmente reside el matrimonio. Se trata de una parcela de 3.400 metros de con dos mansiones de 576 y 452 metros cuadrados y que se sitúan en la exclusiva urbanización de Puerta del Hierro.

Esta finca está registrada a nombre de Corsaten Spain SL, una firma controlada por la sociedad Manzana K, propiedad de Luis Iglesias. Los agentes, en cambio, se introdujeron en el inmueble para requisar todo tipo de documentos y equipos informáticos, aunque el resultado de este registro continúa secreto.