Como si no tuviéramos poco, este viernes conocimos un recorte más: el de la ley que salvaguardaba la independencia, la pluralidad y la viabilidad de RTVE, un modelo puesto en marcha en 2006 con las reformas lanzadas por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Un modelo bajo el que la televisión pública, la televisión de todos, ha conocido las mayores cotas de calidad e independencia de su historia.

El hacha de podar
Pero en esto ha llegado el PP con su hacha de podar. No contentos con que los españoles y las españolas asuman como un trágala su política de recortes, ahora pretenden que la asuman como inevitable. En este objetivo de tener el dominio absoluto sobre RTVE les estorbaba la actual normativa que establece que el presidente o presidenta tenga que ser nombrada por el consenso de, al menos, dos tercios del Congreso. Lo que quieren ahora con el decreto aprobado por el Consejo de Ministros es ampararse única y exclusivamente en su mayoría absoluta para imponer al frente del ente público a quien quieran, sin molestas negociaciones entre partidos que les hagan perder un ápice de su poder.

Recurso de inconstitucionalidad
La decisión del PP es muy grave. Echa por tierra los acuerdos pactados entre el presidente Rajoy, que falta a su palabra una vez más, y el secretario general del PSOE para renovar por consenso todos los órganos pendientes, antes de que finalizara el actual periodo de sesiones. Es una decisión que no tiene razón de ser, salvo las prisas de la formación conservadora por hacerse con el control de la televisión pública. De ahí que en el PSOE nos vayamos a plantear un recurso de inconstitucionalidad y que queramos abrir una ronda de contactos con todos los sectores para defender el modelo de televisión en el que creemos: una tele independiente, plural, viable y de calidad.

La sombra de Urdaci está más presente que nunca.

Óscar López es secretario de Organización del PSOE