Al inicio de su intervención en la clausura de una convención sobre cambio climático, ayer, en Sevilla, González ha expresado que este es "un día de alegría y satisfacción", tras el anuncio de ETA de que cesa su actividad armada, pero también para "mantener el recuerdo en una sociedad que tiene una memoria flaca".

Hay una falsificación del relato
El expresidente ha dicho que tanto en la declaración de la conferencia internacional de San Sebastián, en la que había gente "respetable", como en el comunicado de ETA, hay "una falsificación total del relato, pues nunca ha habido un enfrentamiento armado, sino una criminalidad con objetivos políticos que ha dejado sufrimiento en las víctimas mortales y heridos”.

No hay que bajar la guardia
"Es un momento de triunfo de la democracia, de la libertad y del sistema que nos permite convivir en paz", ha expresado González, al tiempo que ha apelado, "sea cual sea la apreciación que se haga, a la memoria para recordar a las víctimas. El expresidente ha insistido en que el triunfo es el de "la unidad de los demócratas", a los que ha llamado a "no bajar la guardia".

Sin teléfono en la habitación
González ha narrado una "pequeña y significativa" anécdota, que comienza a partir de mayo de 1996,  a su salida de La Moncloa, desde cuando procuró que en la habitación donde dormía no hubiera un teléfono que pudiera sonar, porque durante muchos años el teléfono que sonaba en la habitación "a las 02,00 o 03,00 horas era para ofrecer terribles noticias de asesinatos o secuestros de la organización terrorista".

Un triunfo del Gobierno y de Rubalcaba
El expresidente ha resaltado que "el Gobierno socialista, y el exministro del Interior, que también lo fue de Educación y de otras tantas materias -en referencia al candidato a la Presidencia del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba- han tenido un papel clave en este final que hoy comenzamos a disfrutar".