La médico que acusa a Javier López Madrid de acoso sexual, Elisa Pinto, ha dado su versión, en primera persona, en entrevistas con el blog El Español y Voz Pópuli, donde desmiente la defensa que de sí mismo ha hecho el empresario y explica por qué se resistió tanto, en un primer momento a denunciar. “Meterme en una batalla judicial por acoso sexual en este país contra el yerno de Villar Mir, que era el hombre ideal, el padre perfecto, el prócer de la patria y el amigo del Príncipe era casi una osadía… la respuesta que iba a tener en los juzgados es que era una loca o una puta”.

¿Cómo se puede fingir una puñalada abdominal delante de su hijo?
Elisa Pinto, una dermatóloga de éxito, que tiene entre sus clientes, en la clínica San Camilo, a importantes empresarios y ministros, responde a los que afirman que su acusación de acoso sexual es un montaje. “Les diría que esto no sólo me ha afectado a mí sino a mi familia. Hay un niño menor de 10 años que ha tenido que declarar en el juzgado y que está en tratamiento psiquiátrico. Cuando me apuñalaron, estuve una semana sin salir de mi casa. Sólo volví a salir cuando empecé a tener seguridad privada. No he pisado la calle sola desde entonces. Sólo quiero que esto pare”.

“Yo no sé cómo se puede fingir una puñalada abdominal de cinco centímetros. Hay una herida de arma blanca y me tienen que explorar. No sé cómo se puede fingir eso. A mi hijo se lo tuvo que llevar llorando Como ocurrieronla policía. Yo no sé cómo se puede fingir eso”, insiste la médico.

El 13 de enero, según narra la médico,  un hombre se coló en la parte de atrás de su coche y la hirió con " un objeto punzante en el antebrazo izquierdo, mientras le decía:  ‘Estás indefensa’".

"La segunda agresión la sufro el jueves 10 de abril de 2014 (...)  Giro por la calle Triana, oigo un golpe y me doy cuenta de que mi hijo no lleva puesto el alzador. Me bajo del coche para cogerlo del maletero y veo al hombre canoso que había estado con Javier en mi consulta. Me clava un objeto punzante en el estómago y me dice: ‘López Madrid quiere que cierres la boca’ (...) Me provocó un dolor muy fuerte. Yo pensé que me habían matado", cuenta Elisa Pinto sobre la segunda agresión que sufrió delante de su hijo.

Cómo se conocieron
López Madrid llegó con su esposa Silvia la consulta de la doctora Pinto en la primavera de 2012. Unos meses después, operó al empresario y le dio su número de móvil. Este detalle propició un cruce de mensajes que, según dice, fue degenerando en un rosario de llamadas sexuales, dos puñaladas y cuatro amenazas a su hijo mayor.

Se apareció en el hotel en el que se hospedaba en París
Elisa Pinto mantiene, como ya explicó en su denuncia, que en septiembre de 2013 durante un viaje que realizó a París el empresario se le apareció en el hotel Bristol, donde se hospedaba, para pedirle “mantener relaciones sexuales”. La médico asegura que entonces ella le amenazó con denunciarle, y él se marchó.

La doctora también repite que López Madrid le amenazaba con que “tenía a su servicio medios policiales y que le ayudaba su amistad con la Casa Real”, con lo que “si en algún momento le denunciaba iban a enterrar las denuncias”.

Su marido le dijo desde el principio que denunciara
Elisa Pinto explica que su intención al principio fue de “resolver la situación de una manera pacífica”, en cambio, su marido siempre creyó, desde que se lo contó en el verano de 2012, que debía denunciar a Javier y cortar de cuajo la relación con la familia Villar Mir”.

La médico cita al comisario Villarejo
La médico asegura que en junio de 2013, Javier López Madrid le dice que ha “contactado con unos amigos policías que le van a ayudar a ponerme en mi sitio. Uno de ellos, según me dice, es Pepe Villarejo (comisario de la Policía), con el que ha contactado a través de su relación con Francisco Granados”. Según añade, recibió mensajes en los que la persona que la amenazaba daba muestras de que tenía controlados todos sus movimientos durante el día.