Según recoge hoy Público, la mayor parte de la prensa internacional ve las tres causas abiertas contra Garzón (por las escuchas a la trama Gürtel, los pagos al juez por unos cursos en Nueva York y la del franquismo) como un único sumario con apariencia de una "caza de brujas".

La cobertura informativa de medios internacionales al juicio contra Garzón ha sido amplia. El International Herald Tribune incluía en su portada la foto del juez, mientras la BBC trasmitía desde Valencia el ambiente en el exterior del Tribunal Supremo, donde arroparon al magistrado familiares de víctimas del franquismo, políticos y otras personalidades de la sociedad española.

Una caza de brujas contra el juez de Gürtel
The Washington Post, que cita a Associated Press, afirma que “para muchos en España, los juicios equivalen a "una caza de brujas destinada a castigar a Garzón por su estatus de estrella judicial tras acusar al ex dictador chileno Augusto Pinochet". El semanario alemán Der Spiegel sitúa la "caza de brujas" en el caso Gürtel, cuando, según explica, "aportó luz sobre las actividades de financiación ilegal relacionadas con el Partido Popular".

El tabú del franquismo
France Presse y Der Spiegel destacan la presencia en el juicio de organizaciones internacionales de derechos humanos, como Human Rights Watch y Amnistía Internacional, y afirman que el juez ha sido sentado en el banquillo por atreverse a romper el "tabú" de investigar el franquismo.

Declaraciones de Amnistía Internacional y Human Rights Watch
The Guardian recoge declaraciones de Amnistía Internacional que considera el caso “simplemente escandaloso e inaceptable” y que “afecta a la independencia del sistema judicial en España. También las afirmaciones de Human Rights Watch que subraya que es la “primera vez que una democracia procesa a un juez por investigar abusos en los derechos humanos y por aplicar la ley internacional".

Le Monde apunta al ultra Manos Limpias y a Varela
Le Monde se centra en el jefe del sindicato ultraderechista Manos Limpias, Miguel Bernad, que considera ha recibido la ayuda del instructor del caso, Luciano Varela, por asesorarle en la elaboración de la querella. La publicación francesa  habla de un sistema cómplice de un minúsculo grupo ultraderechista, cuya acusación contra Garzón ha valido para sentar al juez en el banquillo.