La ex pareja del primogénito de Jordi Pujol, María Victoria Álvarez, ha confesado este viernes por la noche en Cuatro sentirse utilizada en un “tira y afloja” entre La Moncloa y la Generalitat por su conocimiento detallado de la presunta trama de corrupción que afecta a la familia del ex presidente catalán. Álvarez se ha referido a los sms que intercambió con el ahora jefe de gabinete del presidente del gobierno, Jorge Moragas, y ha reconocido que en el momento de aquella conversación “no había calculado” que cinco días después había elecciones en Cataluña.

El mensaje de Moragas
Con las siguientes palabras, Jorge Moragas instaba, en 2012, a María Victoria Álvarez a confesar todos los datos sobre las operaciones financieras de los Pujol: “Si lo contases todo, salvarías España”. Amigos desde la infancia, Álvarez no había reparado en una posible intención política por parte de Moragas: “Lo de romper el nacionalismo en ese momento no lo había calculado”.



Un retorcido electoralismo
Moragas había sido, además, el encargado de presentar a Victoria Álvarez y a Alicia Sánchez Camacho, líder del PP catalán, con la que la ex pareja de Jordi Pujol Ferrusola mantendría en 2010 una conversación en el Restaurante “La Camarga”, cuyo contenido ha terminado por salir a la luz. Allí, Sánchez Camacho supo de primera mano todos los detalles sobre las operaciones del primogénito de Pujol, pero la conversación no fue hecha pública hasta 2012, justo antes de las elecciones autonómicas en Cataluña.

50.000 euros aún por cobrar del PP
La ex de Jordi Pujol Ferrusola ha incidido en que aún no se conoce todo lo que se dijo en La Camarga (sobre todo muchas de las cosas que le dijo la líder del PP catalán) y además ha reclamado que los 50.000 euros que se le prometieron por mantener en secreto la totalidad de la conversación con Sánchez Camacho aún no se le han abonado: “Tenemos un pacto de silencio que se ha saltado todo el mundo menos yo”.

“No he hecho caja con todo esto”
Ante las acusaciones de la periodista Pilar Rahola de estar enriqueciéndose a costa de todas sus intervenciones en los medios sobre la trama Pujol, Álvarez ha afirmado que no está ganando dinero con todo esto: “A algunos medios no les he pedido nada, lo sabéis perfectamente. No he pedido nada a nadie (…) No he hecho caja con todo esto”.

Sin miedo
“No tengo miedo a las declaraciones de Jordi Pujol Ferrusola”. Así de segura se mostró Álvarez frente a la inminente declaración del hijo mayor de Pujol ante el juez Ruz, anticipando que la familia del ex presidente intentará “por todos los medios” desacreditar sus declaraciones. Pese a ello, Álvarez ha afirmado que “nunca ha formado parte de ningún pacto con La Moncloa” e incluso ha manifestado sus dudas sobre si Pujol Ferrusola se presentará finalmente a declarar ante el juez.

Catalanismo desmesurado
Victoria Álvarez ha definido a Jordi Pujol hijo como un extremista completamente obsesionado con la lengua catalana. Según esta, el hijo del ex presidente llegó a confesarle en medio de una pelea que prefería a un árabe relacionado con Al Qaeda antes que a un madrileño, porque “a los árabes les podemos enseñar catalán y un madrileño nunca lo aprendería”.