España sin Gobierno y, por ende, las instituciones siguen paralizadas a la espera de que Pedro Sánchez sea capaz de obtener una mayoría parlamentaria que eche a andar la XIII Legislatura de nuestra democracia.

Los 85 días de paralización desde las elecciones hasta la Sesión de Investidura fallida del candidato socialista costaron al erario 13,9 millones de euros entre sueldos, subvenciones, móviles e Ipads. Tal y como recoge la periodista Inés Calderón para Newtral, la cifra sigue ascendiendo este agosto.

Cada día, el Parlamento dedica 99.529 euros a salarios de diputados y senadores y 44.700 a ayudas para los partidos. A la postre, cada día de bloqueo supone un gasto de 144.000 euros.

Así las cosas, si en agosto no hay ningún pleno, como todo hace presagiar, los 31 días sin actividad costarían 3,085 millones de euros en sueldos y 1,37 millones en subvenciones.

Además, una repetición electoral costaría otros 180 millones de euros aproximadamente. Cifras que demuestran lo que sufren las arcas públicas por la fractura política y la incapacidad de avanzar en la búsqueda de espacios comunes.