Ignacio González ha defendido que la conversación que mantuvo con dos comisarios demuestra que fue objeto de "prácticas policiales" que no se ajustan a la legalidad con el objetivo de amedrentarlo para encubrir una investigación ilegal.  El presidente madrileño se ha pronunciado así después de se haya hecho público hoy un extracto de la conversación de 2011 que mantuvieron en una cafetería él mismo y dos comisarios de Policía, en la que González pidió a los agentes que taparan la investigación a su ático de Estepona (Málaga).

La grabación de la conversación se ha conocido después de que González denunciara la semana pasada que los agentes trataron de extorsionarle por denunciar unas pesquisas ilegales.

Insiste en que el caso del ático está archivado
Tras firmar un convenio de colaboración para la exposición "10 Picassos del Kunstmuseum Basel" en el Museo del Prado, González ha recalcado que la información publicada hoy recoge de forma parcial la conversación y que evidencia que los policías trataban de obtener recibos de pago de alquiler para "justificar" pesquisas declaradas irregulares por el ministro del Interior.

El presidente autonómico ha recalcado que, tras el encuentro, no facilitó ningún tipo de documentación a los policías y no contactó con ellos por teléfono -como, según la publicación, estos le ofrecieron-, y que los tribunales han archivado "todo este tipo de situaciones" relacionadas con el domicilio.

Una reunión extraña
Según González, las grabaciones conocidas son la "demostración" de la tesis que ha defendido en los últimos días y "ponen de manifiesto" lo que "siempre" ha dicho. Ha insistido en que siempre consideró "extraña" esa reunión que le solicitaron los agentes, en la que los comisarios pretendían obtener recibos de alquiler del ático de Estepona. En este punto, González ha indicado que, aunque "curiosamente" las informaciones no lo recogen, defendió ante los agentes que estaba pagando el alquiler conforme a la ley.

El comisario no dijo nada ante el juez
También ha expresado su extrañeza ante el hecho de que, tres años después de la denuncia que interpuso en un juzgado de Madrid contra esta investigación -por la que está imputado un comisario de Marbella-, el comisario ha haya hecho alusión ante el juez ni a la conversación ni de las grabaciones conocidas hoy.

La "evidencia final" de su tesis, según González, son los comentarios sobre él mismo que realizan los policías al término de la grabación -cuando González ya no está presente-, donde según el presidente se ve el "objetivo claro" de amedrentar y tratar de que facilitase "algo" para avalar esa investigación.