Cillán ha sido investigada por el propio Consejo General del Poder Judicial por posibles irregularidades en la instrucción del proceso judicial del caso Moma. De acuerdo con las pesquisas de este órgano, la jueza pudo cometer tres faltas graves en este litigio entre socios de la citada discoteca, al favorecer a uno de ellos con quien mantiene una relación de amistad.

Presuntos delitos en este proceso
Los hechos investigados por el Poder Judicial se refieren a la actuación de Cillán cuando estaba de guardia al frente de su juzgado, el de Instrucción 43 de Madrid, y recibió una denuncia de un grupo de socios de la discoteca Moma, en la que se pedía el precinto del local ante el riesgo de que los otros socios ocultasen las cuentas. La jueza, en contra el criterio de la Fiscalía, accedió a precintar el local y, en lugar de enviar luego la denuncia al decanato para su reparto, continuó su trámite, a pesar de que otro juzgado de Madrid seguía ese asunto, informa El País.

Trato de favor a un amigo íntimo
Cillán dio poder como administrador a uno de los socios de la discoteca, amigo íntimo suyo, para quien fijó una elevada minuta y se quedó una causa que no le correspondía a ella tramitar, una actuación en la que la Fiscalía ve prevaricación. Los otros socios de la discoteca que se sintieron perjudicados por el precinto de la misma denunciaron a la magistrada ante el Consejo General del Poder Judicial, que decidió incoar un expediente por faltas graves.

"Por mis santos cojones se precinta Moma"
La fiscal del juzgado, Soledad García, que estaba de guardia con Cillán el día del precinto de la discoteca, ha declarado que la jueza ignoró su opinión de que antes de cerrar el local debía comprobarse la veracidad de la denuncia y exclamó: “Por mis santos cojones se precinta Moma”. Según el informe de los inspectores, Coro Cillán fue vista cenando con personas relacionadas con la discoteca.

La jueza de las teorías conspiranoicas sobre el 11-M
Coro Cillán es la polémica jueza que con la excusa de una querella presentada contra el exjefe de la Policía Científica Jesús Sánchez Manzano por una supuesta destrucción de pruebas, reabrió en 2009 el caso del 11-M, que se cerró con una sentencia en firme, validada por el Tribunal Supremo en 2008.

Cillán ha dado durante los últimos años alas a las teorías conspiranoicas sobre los atentados de Atocha y llegó a citar a los directivos de Renfe cuando se produjeron los atentados para interrogarles sobre el destino que dieron a los trenes donde explotaron las bombas.

La Audiencia le paró los pies
A comienzos de este año, la Audiencia Provincial de Madrid dictaminó por unanimidad de los magistrados que la supuesta desaparición de muestras de explosivos de los atentados era cosa juzgada porque ya habían sido analizados los mismos hechos por otro juzgado de Madrid.