Tres meses antes de la pérdida de la Generalitat por CiU, el Gobierno de Jordi Pujol prolongó las concesiones de ITV en Cataluña a las dos únicas empresas que actuaban entonces en régimen de oligopolio. Las dos empresas no tardaron en financiar a la fundación de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), la Ramon Trias Fargas: Agbar pagó 90.000 euros y RVSA pagó 38.000 euros.

Oriol Pujol
En aquella época uno de los altos cargos ahora detenidos, Josep Tous, era el director general de Seguridad Industrial de la Generalitat, y como tal tenía como superiores directos al entonces consejero de Industria, Antoni Fernández Teixidó, y al entonces secretario general de dicho departamento, Oriol Pujol, uno de los hijos de Jordi Pujol y desde el pasado fin de semana nuevo secretario general de CDC. Al parecer fue Oriol Pujol quien propuso el nombre de Josep Tous como nuevo coordinador general de la Diputación de Barcelona, en sustitución de Josep Maria Matas, recientemente cesado al estallar el escándalo provocado cuando se supo que una empresa de su propiedad, Parés Solé S.L., había facturado a la Asociación Catalana de Municipios (ACM), de la que el mismo Matas era secretario general. Excepto CiU, todas las formaciones políticas representadas en la Diputación de Barcelona –PSC, ICV-EUiA, ERC e incluso el PP, que con CiU forma parte del gobierno provincial- han reclamado ya el cese de Josep Tous como coordinador de este organismo.

Capacidad de influencia
Ha trascendido que en las conversaciones telefónicas intervenidas por orden judicial se cita en varias ocasiones a Oriol Pujol como alguien con capacidad de influencia para facilitar nuevas concesiones de ITV. Según un informe de la Fiscalía remitido a la juez que investiga la ramificación catalana del “caso Campeón”, Oriol Pujol es citado como posible “connivente” en este caso.