Manuela Carmena ha mantenido en vilo a los madrileños hasta casi la medianoche de este martes. Tras los elevados niveles de contaminación de NO2 en la capital, el pasado domingo se activó el protocolo que limitaba la velocidad en la M-30 y sus accesos a 70 km por hora y prohibía aparcar en el interior de la almendra central. A pesar de las medidas, el lunes se superaron los niveles de contaminación y, ante este escenario, el Ayuntamiento de Madrid barajaba la posibilidad de vetar el acceso al centro de los coches con matrícula impar. No fue hasta casi la media noche cuando el Consistorio comunicó que no se activaría el protocolo de actuación 3.

La incertidumbre y la tardanza a la hora de anunciar si los madrileños podrían desplazarse en su coche o no ha provocado un descontento generalizado. Manuela Carmena, en una entrevista concedida a Espejo Público, ha justificado su anuncio intempestivo utilizando un símil con la fiebre de un niño: "La fiebre sube cuando cae la tarde pero hasta que no pones el termómetro no lo sabes".

Carmena ha asegurado que es "por la noche, por una cuestión biológica, física, mecánica" cuando pueden medirse los niveles de contaminación de NO2 puesto que es "cuando se enfría la atmósfera y los miligramos de NO2 caen".

"No se puede tomar ninguna medida hasta que saltan los avisos y saltan por la noche", ha aseverado. Asimismo, ha querido dar carpetazo al asunto mentando que la salud es lo más importante: “Sabemos que no es lo más cómodo, pero el comportamiento del NO2 no se puede predecir con seguridad y la salud es lo primero”.