La embajadora de Hungría en España, Enikó Gyóri, cree que del “acto de una imbécil” como Petra Laszlo “no se puede decir que un pueblo entero sea xenófobo o racista”.

Petra Laszlo fue grabada cuando ponía una zancadilla y hacía caer a un refugiado que corría con un niño en brazos en la frontera entre Hungría y Serbia; también, cuando propinaba patadas a otras personas, entre ellas una niña. Las imágenes, que dieron la vuelta al mundo, provocaron una indignación generalizada, lo que provocó que la cadena ultraderechista para la que trabajaba, N1,  la expulsara. Además, la reportera podría enfrentarse a penas de cárcel.





Defiende la mano dura de su Gobierno
En una entrevista con El Mundo, la embajadora húngara ha defendido, sin embargo, las polémicas decisiones de su Gobierno en la crisis de los refugiados, muy criticado por la valla en su frontera para cerrarles el paso o por las declaraciones del primer ministro, Viktor Orban, quien advirtió a principios de mes que “Europa está amenazada por el flujo masivo de personas” y “de repente, veremos que somos una minoría en nuestro propio continente".

El Gobierno húngaro acaba de anunciar que además de la valla entre Hungría y Serbia levantará otra en la frontera con Rumanía; será la primera entre dos miembros de la Unión Europea.

Críticas a la Unión Europea y a Merkel
Enikó Gyóri cree que no Europa tiene “un doble rasero” y explica que el ministro de Exteriores francés criticó a su Gobierno por la valla, pero “ellos hicieron lo mismo en Calais hace algunas semanas”. Según la embajadora, se les critica por “cumplir con las obligaciones internacionales de controlar las fronteras".

"El reglamento de Schengen, de Dublín y la regla de Frontex nos obligan a controlar las fronteras, estas reglas dicen que la gente que quiere pasar por la frontera exterior de un país miembro tiene que hacerlo en el punto fronterizo y en la hora de oficina", afirma.

La embajadora de Hungría culpa a Alemania de potenciar la llegada de refugiados al dar asilo a todos los sirios. A su juicio, la decisión de Merkel tuvo “un efecto llamada”. "Todos los inmigrantes empezaron a declararse sirios, muchos eliminaron sus documentos, no querían que les tomaran las huellas en Hungría, que les registraran, porque su objetivo era ir a Alemania", señala.