“Ha dejado dos que podrían llamarse aguirristas, pero en puestos irrelevantes…, y no son sino la cuota útil con la que justificar su promesa de que iba a hacer una gestora sin exclusiones”. Es lo que nos decía un miembro del PP madrileño, que se refería así a Borja Carabante y Álvaro González, los dos concejales del equipo de la ‘reina depuesta’, Esperanza, a los que Cristina Cifuentes ha hecho hueco en su nueva corte.

Aguirristas, dos de veintiocho y escondidos

Dos miembros a los que han ‘caído’, respectivamente, las responsabilidades menores de ‘secretario de agentes electorales’ y secretario de organización, controlado directamente por el poderoso secretario general, Juan Carlos Vera. Tampoco esperaban mucho más los aguirristas.., ni nadie, que saben que la nueva reina es absolutista, al menos mientras duren los tiempos de turbulencia, y desde el primer momento dejó claro que venía a ‘tomar el control’ con su equipo, sus reglas y para que se cumpla su hoja de ruta.

De hecho, cuentan en el PP que quien Mariano Rajoy quiso poner al frente de la gestora primero no fue a ella, sino quien ha quedado como número dos: Juan Carlos Vera. Viejo amigo, veterano diputado y compañero en la organización de elecciones y conjuras políticas, Rajoy se fiaba más de él. Pero, primera prueba del control que ya tiene sobre las estructuras del PP madrileño, como de casualidad, comenzaron a producirse declaraciones de alcaldes varios que, como si hubieran respondido a la voz de mando, recomendaban en todas ellas que Cifuentes fuera la elegida al frente de la gestora.

El pulso con su segundo, por ver quién era primer@

María Dolores Cospedal hizo el resto y, desde Génova, recomendó el nombramiento de Cristina, con la que, a pesar de la cercanía de Cifuentes a Moncloa -Soraya incluida- nunca ha tenido ‘guerra’. Se intentó, parece ser, en algún momento, una improbable bicefalia, pero también ayudó al desenlace final el propio historial de Juan Carlos Vera, demasiado cercano a la trama Gürtel, como hemos informado, para resultar creíble como agente regenerador.

En el entorno de Cifuentes resuelven la supuesta duda de Rajoy con una frase: “a Cristina le llamaron para ofrecerle el puesto los dos, Rajoy y Cospedal”. Tenemos certeza, sin embargo, de que, si hubiera podido, la nueva lideresa hasta el último momento habría preferido que Vera no hubiera estado a su lado.

El mejor amigo para siempre

Eso sí, Cifuentes, para compensarlo, se ha adosado a su hombre de máxima confianza ahora, Jaime González Taboada, del que, éste sí, no duda a pesar de que está  judicialmente tocado por Gürtel y también por la Púnica.

“Está entregada a sus brazos”, “es a quien primero consulta”…, aseguran en el PP que tienen que regenerar. La amistad de Cifuentes y González Taboada se hizo en la carretera, como hemos contado en otra ocasión, cuando, ella responsable de la política Territorial y él director general de Cooperación, dueño del dinero por tanto, se recorrieron durante años los pueblos de la Comunidad de Madrid de sede ‘popular’ en sede 'popular’.

Más fieles, más cargos públicos

Más allá del ‘impuesto’ y del valido, en la gestora de Cristina, hay hueco para muchos otros fieles. Quizás ninguno, sin embargo, tan fiable para ella como Rosalía Gonzalo, a la que ha dado un puesto clave, el de la Vicesecretaría electoral. Cargo que, como tantos otros de los que aparecen en esta lista, duplica ahora con cargo y por tanto salario público -en su caso, el de diputada autonómica- y al que llega después de haber sido jefa de Gabinete de la propia Cifuentes, cuando ésta era Delegada del Gobierno en Madrid.

Por concluir con este punto de la doble dependencia que apuntábamos, la de arreglar los asuntos del PP y la de cobrar del erario público, decir que de los 28 miembros de la gestora, tan sólo de 4 no nos consta que tengan cargo en alguna Administración.

Jugando en casa

De algunos otros ya hemos hablado en este periódico, como de Pablo Rodríguez Sardinero, tapabocas, o de otro personaje que tiene peso.., y problemas de no menos peso, Isabel Díaz Ayuso, la mujer que según Lucía Figar y otros imputados, metió al ‘púnico’ de Pedro en el PP madrileño como responsable que era de las redes sociales del partido. Ahora portavoz adjunta en la Asamblea de Madrid, Cifuentes la ha situado como Vicesecretaria responsable de la Innovación y la Participación.

Además, hay que sumar que Cifuentes también ha colocado en su corte a cuatro de sus consejeros del gobierno autonómico. Más allá de Jaime González Taboada, ha metido en la gestora al consejero Ángel Garrido, nuevo Presidente del Comité electoral, al consejero Pedro Rollán, nuevo presidente del Comité de Afiliaciones y al consejero Carlos Izquierdo, vicesecretario de Sectorial… Además, como jefe de ‘los Asuntos Internos’, cargo que antes ocupaba ella, a pesar de que siempre ha dicho que de la Gurtel y la Púnica nunca se enteró de nada, ha puesto a otro incondicional, Manuel Quintanar, secretario general del Consejo de Gobierno… Está claro, Cristina Cifuentes, por lo que pueda venir, se ha asegurado con este equipo, que juega en casa.