La acusación de malversación contra los políticos independentistas presos ha tomado relieve este miércoles con la declaración en el juicio del procés de la neozelandesa Helena Catt, que aseguró haber cobrado 8.000 euros más gastos de alojamiento y manutención por una investigación, realizada junto a otros expertos, sobre la consulta del 1-O.

Según la experta, fue contratada por el Consejo de la Diplomacia Pública de Cataluña (Diplocat), que de acuerdo con datos de la investigación, destinó 192.368,86 euros a la consulta. De ese total, 167.065 sirvieron para sufragar los viajes y la estancia de tres grupos de observadores internacionales.

Helena Catt dirigió uno de esos grupos, que integra expertos de Europa y Canadá en temas de ciencias políticos, medios de comunicación y derechos humanos, según adelanta El País. La neozalandesa explicó que estuvieron en Cataluña desde el 4 de septiembre hasta el 6 de octubre.

Con Puigdemont de president

El máximo responsable de Diplocat, que declaró como testigo el 13 de marzo, negó haber pagado a expertos internacionales, aunque admitió facturas por un total de 40.000 euros en vuelos y viajes para un grupo de diputados que estuvieron en Cataluña entre el 29 de septiembre y el 2 de octubre.

El equipo de Helena Catt cobró su trabajo por transferencia bancaria en octubre de 2017, cuando el presidente de la Generalitat era Carles Puigdemont, antes de que el Gobierno aplicara el artículo 155 de la Constitución y disolviera el Diplocat.