Jorge Fernández Díaz, exministro del Interior en el Gobierno de Mariano Rajoy, ha reaparecido después de un tiempo lejos de los focos mediáticos. Lo ha hecho con motivo de Cada día tiene su afán, el libro de las memorias que ha publicado recientemente el dirigente popular

Una obra que recoge las anécdotas e impresiones de sus cuatro décadas dedicadas a la política.

Duras críticas al Papa

"No sean hipócritas, ni mentirosos. Están convalidando un baño de sangre en Venezuela. Alrededor del mundo, es indefendible lo que está haciendo el Papa. Abandonó a los venezolanos. Se fue a Panamá y después a Emiratos Árabes mientras hay un incendio en América Latina, de donde proviene. Es gravísimo y una vergüenza que la Iglesia argentina se pliegue a esta enorme mentira”, quien firmó estas durísimas declarciones es Jorge Fernández Díaz, exministro de Mariano Rajoy

Asimismo, en su blog Díaz acusa al Papa de convalidar "con una jugarreta de cuarta al régimen de Nicolás Maduro al pedir que se unan las partes y que dialoguen". 

No obstante, la crítica no solo le centra en la figura de Jorge Mario Bergoglio, sino que va mucho más allá e inculpa también a la Iglesia: "Se arrepentirá de su accionar frente a la situación venezolana como pidieron perdón tantas veces, por haber apoyado dictaduras sangrientas y avalar que mataran gente a lo largo de la historia". 

Una conversión exprés

Sobre Fernandez Díaz, cabe destacar que es una figura destacada dentro del mundo religioso por su faceta de ferviente católico. Sin embargo, la historia de cómo logró abrazar a la fe es cuanto menos curiosa. El exministro del Interior inició su camino a la reconversión en 1991 en un viaje a Estados Unidos organizado por el Departamento de Estado. Allí, concretamente en Las Vegas, pasó de ser un católico no practicante a ser uno compulsivo. Un viaje espiritual que el propio Díaz describió así: "La convicción plena de que mi vida sólo tenía sentido a la luz de Dios. A partir de ese momento, Él empezó a tener más presencia en mi vida. Es en este sentido en el que hablo de conversión”.

Asimismo, actualmente es Supernumerario del Opus Dei : “Digamos que mi plan de vida está muy próximo a la espiritualidad del Opus Dei : ir a misa todos los días, rezar el Rosario, hacer un rato de oración, otro de lectura espiritual...”. Su centro de operaciones para los rezos extras, mas espirituales y de meditación, el coche oficial le transporta a la Abadía del Valle de los Caídos, muy cerca de donde reposan 35.000 cadáveres de la Guerra Civil por orden del dictador.

Por otra parte, para sorpresa de propios y extraños declara tener siempre a mano su propio Ángel de la Guardia. Responde al nombre de Marcelo”. Sin complejos dice que “Me ayuda en pequeñas cosas, como aparcar el coche. Y también en las grandes, siempre ayuda”.