"Ciudadanos y Podemos no tienen nada que rascar". Así de tajante se ha mostrado Jordi Évole en su columna de este lunes en El Periódico de Catalunya. Tirando de su la fina ironía a la que nos tiene acostumbrados, asegura que “hay bipartydismo para Rato”.

Para el conocido periodista, los nuevos partidos, liderados por Albert Rivera y Pablo Iglesias, han sido frenados en seco por la corrupción del PP. O mejor dicho, por su lavado de cara dada la cantidad de corruptelas que le salpican. Ha quedado patente que los casos de corrupción que asolan al partido más corrupto de la historia de la democracia –el propio partido está imputado como tal- no le pasan factura. Y claro, con este pequeño cambio de look, “¿cómo no van a seguir arrasando en las urnas tras las últimas informaciones?”, se pregunta Évole.

“Los votantes del PP no le hubieran perdonado en las urnas al presidente que se portara tan mal con la corrupción”. Y es que, ya son muchas las veces que el electorado de los populares ha pasado por alto alguna polémica decisión de Rajoy. Una semana antes del 26J se conocieron las triquiñuelas que tenían entre manos el ministro en funciones Jorge Fernández Díaz y el exdirector de la Oficina Antifraude de Cataluña, Daniel de Alfonso. En unas grabaciones publicadas por el diario Público, ambos conspiraban para frenar los pies a los partidos independentistas. Todos recordamos aquello de: “Esto la Fiscalía te lo afina”. Y nada, el PP no solo ganó las elecciones sino que mejoró sus resultados.

Jordi Évole compara los casos de corrupción que salpican a la nueva política y los compara con la vieja política: “Sus corruptelas son de risa”, afirma. Y claro, si comparas el “caloret” de Rita Barberá y su aferramiento al Senado con el asistente de Echenique, pues da la risa.

Los populares “lo están petando”con esta reconversión, asegura Évole, quien vaticina que PP y PSOE continuarán a la cabeza, manteniendo el bipartidismo, ya que si los casos de corrupción de los de Rajoy no le han pasado factura ya, no lo van a hacer en una hipotética tercera cita electoral.