Mariano Rajoy y Ollanta Humala en el Palacio de Gobierno en Lima / EFE



Mariano Rajoy ha puesto tierra de por medio de los problemas que le asedian en España -como el paro, los recortes o el escándalo de su extesorero Bárcenas- y ha puesto rumbo a una cumbre en Chile entre países de la UE y americanos. Pero antes hizo escala en Perú, donde fue recibido oficialmente por el Gobiero de Ollanta Humala, y allí demostró que hasta en las situaciones aparentemente más favorables el presidente español puede enredarse en un problema.

Agradecimiento "al gobierno cubano"

Rajoy cometió un sonoro lapsus cuando en un discurso en el Palacio de Gobierno de Humala, se equivocó a la hora de referirse a su país anfitrión. "Hace apenas dos meses tuvo lugar la Cumbre Iberoamericana de Cádiz, en la que tuvimos el honor de contar con la presencia del presidente Humala. Quiero agradecer al gobierno cubano su protagonismo y sus contribuciones", espetó Rajoy. El presidente español lanzó una mirada de complicidad a Humala, que le correspondió con expresión de sorpresa y tuvo la gentileza de no corregirle públicamente.



Los diarios americanos se hacen eco del error
El lapsus no ha podido por menos que ser recogido por medios peruanos como uno de los diarios de referencia del país, El Comercio, donde los foreros bromean sobre lo ocurrido. Además, los teletipos llevaron el error por todo el continente. Por ejemplo al diario estadounidense El Nuevo Herald, que se edita en Miami y cuenta con miles de seguidores entre la comunidad anticastrista, no parece hacerle demasiada gracia el error de regalar agradecimientos a Cuba sin venir a cuento.

Otros lapsus sonados
En América pueden sorprender los lapsus de Rajoy, pero los españoles ya están más habituados a ellos. Aunque hay varios ejemplos, especialmente llamativo resulta el de "ETA es una gran nación", cuando pretendía decir "España es una gran nación". El error de confundir Perú con Cuba también ha llevado a las redes a recordar otra equivocación antológica del exministro de Defensa popular Federico Trillo, cuando grito "¡viva Honduras!" ante soldados salvadoreños.