Desde hace años, la amenaza de la extrema derecha ha asolado a una Europa que, como siempre, mira hacia otro lado mientras asaltan las instituciones. Finlandia es el último en caer bajo yugo ultra. Las encuestas preveían un batacazo electoral del partido xenófobo Verdaderos Finlandeses, pero las urnas la han aupado hasta un segundo puesto alarmante, a tan sólo dos décimas de la socialdemocracia.

Los sondeos preelectorales nunca son aliados fiables y estas elecciones en Finlandia lo han vuelto a demostrar. Se preveía que Verdaderos Finlandeses cayera con estrépito hasta el cuarto o quinto lugar en los comicios celebrados el domingo. Sin embargo, han rubricado unos resultados tan inesperados como preocupantes. Un serio aviso para España y el enésimo para el resto de Europa.

Salvini, Le Pen, Orban… Un trío de nombres que, o bien ha rozado la presidencia de su país en cuestión o bien la ocupan. Los tres tienen en común su xenofobia, su populismo y una población enfadada con el poder. Es el mismo modus operandi de siempre, también para Santiago Abascal.

En estas elecciones en el país más feliz del mundo, la confrontación y los recortes de derechos han tocado con la yema de los dedos la victoria. Los socialdemócratas de Antti Rine han salido vencedores con el 17,7% de los apoyos. Sin embargo, los anteriormente conocidos como Verdaderos Finlandeses han obtenido 17,5% de los votos. Una amenaza que hace tiempo dejó de ser velada.

Similitudes con España

Este escenario vivido en Finlandia hace temblar a muchos en España. Una situación muy similar en el periodo preelectoral. Si bien Vox no obtuvo representación en los comicios de 2016, como sí lo hiciera Verdaderos Finlandeses – formando la coalición de gobierno con las derechas -, en estas elecciones amenazan con resquebrajar el tablero político con un crecimiento exponencial.

Gran parte de las encuestas sitúan a Vox por encima de Podemos, en cuarto lugar, aunque también se ubica en quinta posición. La ultraderecha española se mueve entre esas dos posiciones. Lo que queda claro es que conseguirá representación en el Parlamento, con el temor latente de que pueda obtener más escaños de los que le otorgan las encuestas. El voto oculto, vital para los de Santiago Abascal.

Finlandia se ha visto engullida por un partido que se alimenta del descontento de la ciudadanía ante las crisis económica, migratoria y social que, según ellos, predominan en Europa. Al igual que Vox, que ha dañado a Ciudadanos y PP gracias a su posición con respecto a Cataluña principalmente.

Las derechas, engullidas

Pero no sólo la ciudadanía española debe tener en cuenta estos resultados para acudir masivamente el 28 de abril a las urnas, también los partidos que llevan coqueteando con Vox y asumiendo su discurso desde que la fuerza ultra irrumpiera el pasado mes de octubre.

En Finlandia gobernaba en coalición el centro con la derecha y la ultraderecha. Un cóctel que suena a los españoles, ¿verdad? Después de que el Primer Ministro Jupha Sipila – centro – dimitiera y se convocaran elecciones, tanto la derecha como el centro finlandés han caído estrepitosamente en detrimento de los radicales. Un escenario que también es similar al que se está viviendo en España.

Las similitudes son muchas, aunque tan sólo quedan dos semanas para conocer los resultados de las primeras elecciones en España en las que la ultraderecha amenaza con tener suficiente fuerza como para dar la alternativa a un gobierno.