Este martes Francois Hollande protagoniza su tercera gran comparecencia ante los medios de comunicación. Una rueda de prensa pensada, cuando se convocó, para hablar de los problemas políticos y económicos del país.., pero que se convirtió en otra cosa en el momento en que la revista Closer publicó la existencia de la relación entre el Presidente francés y la actriz Julie Gayet.

"Ya no hay frontera entre vida privada y vida pública"
El hecho, en realidad, ha provocado una explosión que parece que está afectando y fracturando pilares sociales que los franceses creían más sólidos y levantando toda una ristra de polémicas. El diario 'Le Monde' este martes se hacía toda una serie de preguntas sobre el caso que venían a mostrar esta conmoción que afecta al país, y que va más allá de la simple existencia de una relación sentimental entre un político y una actriz.

Para comenzar, en un blog que recogía su edición digital, el veterano diario, no sin melancolía, declaraba: "Fini, terminé! Ya no hay frontera entre la vida pública y la privada". Y hablaba de "la enfermedad que domina a los periodistas", que ante la tentación de preguntar o no a Hollande sobre su affaire con Gayet, divide en tres grupos ", lo que llama, quizás algo irónicamente, "la prensa 'seria' interrogará al presidente sobre asuntos serios como el pacto de responsabilidad con las empresas o su supuesto viraje social liberal. La prensa 'menos seria' que presionará para clarificar su situación personal y la de la primera Dama; y la prensa extranjera que hará preguntas de los dos tipos, como en hace habitualmente en nombre de la transparencia".

Todo para concluir, quejándose, de que "toda la prensa comulgará con el mismo voyerismo, pues este voyerismo lo comparte la sociedad entera, que quiere saber todo tanto del político como de la estrella'.

El apartamento relacionado con la mafia corsa
Pero Francia anda revuelta también para saber quiénes y por qué ha saltado esta historia y algunos datos preocupantes, como por ejemplo, la supuesta pertenencia del apartamento donde se veían político y actriz, a la mafia corsa. Le Monde deja en otro artículo preguntas en el aire que resultan intrigantes.

Preguntas que incluyen, como decimos, la propiedad del piso. Apunta el propio diario que sería de un hombre de 71 años, que se lo habría alquilado a Emmanuelle Hauck, otra actriz, vieja amiga de Julie Gayet, que se lo habría 'abierto' a su amiga para sus encuentros con el Presidente. Pero no oculta las dudas que levanta el hecho de que Hauck, nacida en Córcega, tenía una relación con otro actor Michel Ferracci, condenado el pasado mes de noviembre a 18 meses de cárcel por haber 'blanqueado' dinero de una banda corsa.

'Fuentes' de El Elíseo han asegurado que Hollande no sabía ni de quien era el piso, ni el nombre de Ferraci estaba en el buzón, pero el asunto da para hablar..., y desde luego, para apuntar a los guardias de seguridad del Presidente. Y de paso al ministro del Interior, Manuel Valls, que por cierto, suena como posible rival de Hollande dentro del Partido Socialista francés. Valls se ha excusado, advirtiendo que Francia "no es como Estados Unidos" y que su departamento "no está al corriente de los desplazamientos del presidente. Donde él decide ir, es su responsabilidad", y ha rematado recordando que "en este asunto, la seguridad del presidente jamás ha estado en peligro".

Sarkozy y sus fieles en el departamento policial
Pero quizás más morbo despierta aún debatir sobre el origen de la filtración. Según la prensa francesa dice ahora, "en París, y durante los últimos meses, los rumores sobre la supuesta relación del presidente habían sido relatadas por varias personas del entorno de Sarkozy". No olvidemos que el expresidente sigue siendo el principal rival que se prevé tendrá Hollande en las presidenciales del año 2017.

¿Cómo podrían Sarkozy y su entorno haber descubierto la relación de Hollande y la actriz? Según desvela Le Monde, "fieles del antiguo presidente siguen ocupando sus puestos, en particular en la policía". Y recuerdan cómo el interrogatorio de un hijo de Valérie Trierweiler, actual compañera de Hollande, cuando le detuvieron comprando cannabis, ya apareció en la revista Closer el pasado mes de diciembre. Es decir, insinúan, habría relación entre esos oficiales de la policía 'afines' a Sarkozy y la revista que ahora publicó el 'affaire' sentimental entre el presidente y la actriz.

¿Y qué dice Sarkozy? Según Le Monde contempla "con una sonrisa este affaire privado que desestabiliza a su sucesor" y Sarkozy se alegraría de ver que Hollande, que llegó para "encarnar un cambio de estilo que había prometido durante la campaña electoral" se vea envuelto en este asunto. Y en el entorno del expresidente ven en el asunto una oportunidad para volver contra Hollande su afirmación durante la campaña de que "yo, presidente de la República, actuaría de forma que mi comportamiento sea ejemplar en cada instante"