El Papa ha insistido en su llamamiento a la paz en Siria y en el resto de países de Oriente Medio y ha afirmado que "la proliferación de armas y su comercio ilegal" son "los enemigos a combatir". "Siempre existe la duda de si estas guerras aquí y allá son guerras por problemas reales o guerras para vender armas", ha denunciado Francisco.

Una guerra comercial
En un discurso previo al rezo del Ángelus, el Papa ha dicho que existe "una guerra comercial para vender estas armas en el comercio ilegal". "Hay una guerra más profunda que tenemos que luchar todos. Es la decisión firme y valiente de renunciar al mal y a sus seducciones y de escoger el bien", ha señalado.

El comercio ilegal de armas
Para el Pontífice "esto implica entre otras cosas, decir no al odio fratricida y a las mentiras de las que se sirve, a la violencia en todas sus formas, a la proliferación de armas y su comercio ilegal". "Éstos son los enemigos que hay que combatir unidos y con coherencia, no siguiendo intereses, que no sean los de la paz y el bien común", ha apuntado desde su balcón sobre la Plaza de San Pedro.

Rezar por Siria
En su discurso, el Papa ha tenido además palabras de agradecimiento para cuantos secundaron la jornada de ayuno y oración celebrada este sábado por una solución pacífica al conflicto en Siria, y ha llamado a seguir orando para conseguirlo porque, conforme ha dicho, "la búsqueda de la paz es larga y requiere paciencia y perseverancia".

Rezar por El Líbano, Irak, Palestina, Egipto...
El Papa ha pedido rezar, además, por otros países de la región. En este sentido, ha llamado a orar "especialmente" por El Líbano, "para que pueda encontrar la estabilidad deseada y siga siendo un modelo de convivencia"; por Irak, "para que la violencia sectaria deje su camino a la reconciliación"; y por "el proceso de paz entre israelíes y palestinos, para que progrese con decisión y valentía".

"Y recemos por Egipto, para que todos los egipcios, musulmanes y cristianos, se comprometan juntos en la construcción de una sociedad unida por el bien de toda la población", ha añadido el Papa Francisco.