Paso de cebra pintado por activistas frente a la Embajada de Rusia en Finlandia con colores del arco iris para protestar por el sentimentalismo y la legislación anti-LGBT de Rusia - Wikipedia



Desde que Vladimir Putin regresó a la presidencia de Rusia en 2012, los derechos del colectivo LGTB se han visto claramente mermados, aumentando por el contrario su persecución social.

La última intención de los políticos rusos ha surgido de la mano de dos diputados del Partido Comunista, Ivan Nikitchuk y Nikolay Arefyev, que han propuesto reformar el Código Penal para que cualquier manifestación pública de lo que consideran “relaciones sexuales no tradicionales” sea multada, alegando la protección a la infancia.

Según informa globalvoices.org, la propuesta se encuentra aún como borrador en el Comité Estatal de la Duma sobre Legislación Constitución y Construcción del Estado y supondría el ataque legislativo más manifiesto a la homosexualidad en Rusia hasta la fecha.

Multa y hasta cárcel
El borrador que presentaron los dos parlamentarios señala que “la expresión pública de relaciones no tradicionales, que consisten en una demostración pública de estas preferencias sexuales distorsionadas en lugares públicos—si estas acciones no contienen una ofensa criminal–son sancionables con una multa al ciudadano de una cantidad de 4,000 a 5,000 rublos (60 a 75 dólares).

La sanción podría hasta acarrear un “arresto domiciliario de hasta 15 días” si las acciones anteriormente recogidas son “cometidas en el territorio e instalaciones destinadas a la provisión de servicios educativos, instituciones culturales o instituciones juveniles”.

Dudas con el Tribunal Constitucional
Los cambios legislativos propuestos, si llegasen a aprobarse, serían seguramente impugnados ante el Tribunal Constitucional ruso, que ya falló a favor de la ley de 2013 que prohibía actividades “propagandísticas” de índole LGTB al entender que estaba diseñada para proteger “constitucionalmente valores importantes, tales como la familia y la niñez, así como prevenir el daño a la salud de menores, y su desarrollo moral y espiritual”.

La nueva propuesta de reforma penaliza cualquier reunión de personas de este colectivo, lo que podría desprotegerlos de la protección igualitaria ante la ley, algo prohibido en varios artículos de la Constitución. Por todo esto, se espera que, de llegar a probarse, sea totalmente frenada por el Constitucional, pero esto mismo también se pensaba sobre la ley de 2013.