El Partido Popular de Castilla-La Mancha, que lidera la “desaparecida” María Dolores de Cospedal, ha abierto un nuevo frente, en este caso semántico, para cuantificar, valorar y catalogar los insultos machistas que pronuncian los mentecatos a diario contra las mujeres. Tanto es así, que los dirigentes del PP han establecido una especie de baremo para rasgarse las vestiduras cuando un hombre insulte a una mujer, porque no es lo mismo un insulto, una vejación pronunciada por un determinado individuo, que la proferida por otro espécimen de la “manada”. No, para los “populares” castellano-manchegos hay niveles de insultos machistas, o al menos unos se recuerdan y otros se olvidan al instante. Todo depende del color político del insultador, según los registros estipulados en el “insultómetro” machista genovés.

El caso es que la fiel escudera de Cospedal  y diputada regional del PP de Castilla-La Mancha, Cesárea Arnedo, ha clamado al cielo “por el silencio” del Partido Socialista y del presidente del Gobierno autonómico, Emiliano García-Page, ante los insultos que ha recibido la concejala (ya exconcejala) socialista en la localidad toledana de Pantoja, María Josefa Magán, que parece ser fue agredida verbalmente por su compañero de corporación, el también edil socialista, José Luis de Lucas, quien llamó a la señora Magán “perra”.

La curiosa “solidaridad” del PP

Un insulto machista, sin duda intolerable, pero que llama la atención que sea precisamente una dirigente del PP la que salga en defensa de esta concejala, que tras los hechos ha decidido pasar al grupo de los no inscritos, poniendo en serios aprietos al PSOE de Pantoja que con la dimisión de esta edil pierde la mayoría absoluta, por lo que de aquí a las elecciones de mayo de 2019 difícilmente podrá sacar adelante nuevos proyectos si la concejala María Josefa Magán decide hacer piña con los grupos del PP y C’s, que junto a la ya exsocialista sumarían un total de 6 concejales frente a los 5 actuales del PSOE.

Los hechos se remontan al pasado mes de julio cuando la alcaldesa socialista de Magán, Ángeles García, quiso apaciguar los crispados ánimos existentes en su grupo municipal, sobre todo por los continuos enfrentamientos entre los dos concejales citados, y en vez de encauzar las aguas y zanjar la situación, en un momento de la reunión, José Luis Lucas, insultó a su compañera diciendo que “era una embustera y una sinvergüenza”, a lo que María Josefa Magán contestó haciéndole una “peineta”. Tras esto, Lucas la llamó “perra”.

Y aquí es donde interviene la diputada regional del PP, que rasgándose la vestidura catalogó como “un ataque machista intolerable”, al mismo tiempo, como no podía ser de otra forma, que criticaba a García-Page y al Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha por no decir “ni mú” desde hace un mes. Por todo ello, Arnedo, en rueda de prensa, se preguntó si ese “silencio” del también secretario regional del PSOE “significa que aplaude este tipo de calificativos que para el PP creemos que son intolerantes y vergonzosos”, señaló.

facebook alcalde de Villares del Saz

La vara machista del PP

Pero como el algodón no engaña y la hemeroteca es cruel con aquellos políticos que hablan más de la cuenta, o solo ven la paja en el ojo ajeno, la diputada del PSOE en las Cortes de Castilla-La Mancha, Ana Isabel Abengózar, se ha preguntado dónde estaba su compañera parlamentaria Cesárea Arnedo cuándo el alcalde del PP de la localidad conquense de Villares del Saz, José Luis Valladolid, llamó a la portavoz socialista, Cristina Maestre, “puta barata podemita”, al mismo tiempo que insultaba al resto de compañeros, asegurando que los socialistas “llevabais cuatro años sin robar y sin colocar a dedo a todos los lamepollas del PSOE” (sic).

Sobre este asunto, Abengózar ha asegurado, sin conocer lo que ha ocurrido en la localidad de Pantoja, que “las faltas de respeto entre compañeros no se pueden consentir”, a la vez que recordaba a su homóloga “popular” sobre los  “esfuerzos que ha hecho el Gobierno de García-Page para luchar contra la violencia de género y por la igualdad entre hombres y mujeres.

A día de hoy, el alcalde del PP que llamó “puta podemita” a Cristina Maestre sigue en las filas del partido presidido por María Dolores de Cospedal, y todo parece indicar que se presentará de nuevo por las mismas siglas en las elecciones municipales de 2019, si antes los tribunales no celebran el juicio, suspendido en tres ocasiones, fruto de la denuncia que la portavoz socialista presentó ante los juzgados de Ciudad Real, y atendiendo a la ley de hechos probados lo inhabilitan para cualquier cargo público.