[[{"type":"media","view_mode":"media_large","fid":"33598","attributes":{"class":"media-image size-full wp-image-146157","typeof":"foaf:Image","style":"","width":"645","height":"488","alt":"Santiago Cervera, durante la rueda de prensa que ofreci\u00f3 en la C\u00e1mara baja para anunciar que renunciaba a su acta de diputado y, de forma cautelar a su militancia en el partido, con el fin de poder defenderse ante la jurisdicci\u00f3n ordinaria y para no perjudicar a su partido, tras verse envuelto en un supuesto caso de chantaje. EFE\/Archivo"}}]] Santiago Cervera, durante la rueda de prensa que ofreció en la Cámara baja para anunciar que renunciaba a su acta de diputado y, de forma cautelar a su militancia en el partido, con el fin de poder defenderse ante la jurisdicción ordinaria y para no perjudicar a su partido, tras verse envuelto en un supuesto caso de chantaje. EFE/Archivo



El titular del juzgado de instrucción número 2 de Pamplona considera que existen "indicios racionales de criminalidad" contra el ex diputado del PP en Navarra, Santiago Cervera, por un presunto delito de chantaje al ex presidente de Caja Navarra, José Antonio Asiain, denunciado en diciembre de 2012. El magistrado ha concluido la investigación y en su auto, que puede ser recurrido, emplaza al fiscal y a las acusaciones personadas en la causa para que en diez días soliciten la apertura del juicio oral o el sobreseimiento de la causa.

Detenido cuando iba a recoger un sobre con dinero
En diciembre de 2012 el que era entonces presidente de Caja Navarra, José Antonio Asiáin, denunció a la Guardia Civil haber recibido un correo electrónico anónimo en el que se le exigía el pago de 25.000 euros a cambio de no desvelar que estaba cobrando importantes cantidades de la Caja por trabajos como abogado, operaciones de las que también se beneficiaría su hijo. En el correo se pedía que el dinero se depositara en su sobre escondido en una zona de la muralla de Pamplona. La Guardia Civil preparó el cebo y un dispositivo de vigilancia para sorprender al chantajista in fraganti recogiendo el sobre. La sorpresa de los agentes fue absoluta cuando vieron que quien recogía el sobre era el diputado del PP.

Y denunció ser víctima de un engaño
Sin embargo Santiago Cervera insistió en sus declaraciones a la Guardia Civil haber sido víctima de una "trampa", porque él había acudido a recoger el sobre pensando que se le ofrecía información confidencial sobre presuntas irregularidades de Caja Navarra. Aseguró que el 29 de noviembre había recibido un correo electrónico anónimo en el que se le ofrecía dicha información y donde tenía que recogerla. Sin embargo el auto judicial señala que Cervera recogió el sobre el día, en las horas y en la forma que indicaba el correo electrónico con el que se intentó chantajear al ex presidente de la Caja. Concretamente el auto afirma que "la actitud del imputado en el momento de ser detenido no es la esperable en una persona que ha sufrido una trampa y que, además, es miembro del Congreso de los Diputados".
A raíz del escándalo Santiago Cervera renunció a su escaño en el Congreso de los Diputados, por lo que dejó de ser aforado y su caso no fue remitido el Tribunal Supremo, sino a la Audiencia Provincial de Navarra.

Imposible de admitir la teoría de la trampa
En el auto judicial se desmonta la excusa de la "trampa" que argumentó el ex diputado del PP. Según el juez se realizaron dos informes periciales lingüísticos que "apuntan, con una alta probabilidad, a que es el imputado el autor del correo electrónico recibido por el señor Asiáin". Estos informes periciales no ha sido rebatidos por ningún otro informe técnico o científico porque el imputado no pidió que se realizaran, dado que "se ha limitado a poner en duda, sin apoyo científico objetivable alguno, los resultados de las pericias practicadas en la causa".

El juez va más allá y asegura que la situación económica de Cervera "hace que no pueda descartarse que tuviera realmente un móvil económico", que no ofreció "una explicación verosímil" de por qué acudió personalmente y solo a recoger el sobre que le ofrecía una persona anónima y, por tanto, el juez ve "prácticamente imposible de admitir" el argumento del imputado de que fue víctima de una trampa.