¿Es coherente que Pablo Iglesias e Irene Montero se compren una casa de 600.00 en la sierra de Madrid? Tras unos días en los que todo el mundo ha opinado sobre esta pregunta, serán las bases de Podemos la que tenga la última palabra. Así lo han anunciado la pareja en una rueda de prensa este sábado por la tarde.

¿Consideras que Pablo Iglesias e Irene Montero deben seguir al frente de la secretaría general de Podemos y de la portavocía parlamentaria?, esta será la pregunta que la militancia deberá de contestar. Iglesias ha aclarado que el próximo lunes el secretario de organización del partido, Pablo Echenique, dará todas las claves de la convocatoria. 

"Queremos preguntar a las bases si la compra de la casa nos invalida para estar donde estamos. Si nos ordenan dimitir, dimitiremos", ha dicho Iglesias tajantemente.

De esta manera, el secretario general de Podemos y la portavoz de Unidos Podemos en el Congreso ponen su cargo en manos de la militancia. Si éstos deciden censurar la decisión de haberse comprado la casa, la pareja dejará sus respectivos cargos institucionales y dimitirá.  

Asimismo, Iglesias ha reconocido que toda la polémica le ha pillado por sorpresa: "No pensaba que esto iba a generar un debate y una noticia de estas dimensiones". No obstante, ha señalado que había que "dar la cara" después de todas las opiniones que se han vertido esta última semana.

Por su parte, Montero ha lamentado que esta polémica haya sobrepasado el terreno de la política"Hemos perdido todo el derecho a la intimidad". Sin embargo, la portavoz de Unidos Podemos en el Congreso ha reconocido que cuando se metieron en política a defender sus ideas ya sabían a lo que se enfrentaban y que con ellos se cruzan "todos los límites".