En estos momentos de dificultad, en que nuestro partido está intentando recuperar la credibilidad perdida, sobre todo a causa de una derecha que, mintiendo y sin escrúpulos, afirmaba saber hacer mejor que nosotros aquello en lo que está fracasando estrepitosamente, es necesario trabajar por la recuperación e invocar con el ejemplo la participación de todos.
A la vista, Grecia
Tenemos a la vista lo sucedido en Grecia, que debería llenarnos de preocupación: el fracaso de unos grandes partidos que no han tenido coraje para sobreponerse a la adversidad y que no han conectado con la sociedad, está dando paso a minorías radicales y grupos xenófobos que niegan la democracia y pueden llevar a aquel viejo y entrañable país al precipicio. Aquí hay síntomas de que también podría avanzar semejante descomposición. Es la hora de recuperar la ejemplaridad de la política ante los ciudadanos; de contar con ellos, con su opinión y con su voluntad, para avanzar en las propuestas y las soluciones; de trabajar en equipo, de trabajar en estrecha y desinteresada colaboración, quienes deseamos soluciones ecuánimes y basadas en la profundización de la democracia y no en su negación.
Los errores del pasado
Es el momento de llamar a las cosas por su nombre, de perder el temor a reconocer los errores del pasado –los míos, los primeros de todos-, aprender de ellos y poner la fuerza y la ilusión al servicio de un futuro diferente y posible.
El momento de la esperanza
Es el momento de sembrar esperanza sin caer en la tentación de creernos que somos mejores sólo porque los otros nos despiertan cada día con una muestra palpable de su incapacidad.
Palma tiene mucho que decir
Mi decisión de aspirar a ser la voz de los y las militantes socialistas de Palma obedece a todo esto y a la seguridad de que mi ciudad tiene mucho que decir y que aportar al socialismo de Baleares.
El pretexto de la crisis
Tengo una ambición personal muy definida: quiero que los socialistas volvamos a gobernar para reconstruir lo que la derecha está destruyendo con el pretexto de la crisis. Y quiero combatir, quiero que combatamos a nuestra adversaria más letal: la resignación.
El principal aliado
Creo en el PSOE, creo que debe ser siempre el instrumento de lucha contra las arbitrariedades y abusos de unos poderosos fuera de control. Quiero contribuir a que la ciudadanía vuelva a considerarnos su principal aliado para mejorar la sociedad, para defenderlos frente a las injusticias.
Enorme tarea
Tenemos una enorme tarea por delante: ganar la confianza de miles de personas que creen, como nosotros, en los valores de la justicia, la igualdad y la solidaridad. Y sin embargo, de momento, han dejado de creer en nosotros.
Un militante, un voto
Hoy, más que nunca, debemos ser capaces de hacer de puertas para dentro lo mismo que pretendemos ofrecer de puertas para fuera. No sé explicar que un ciudadano, con sólo apretar una tecla del ordenador, pueda apoyar una causa o un pronunciamiento y, sin embargo, nosotros como militantes no podamos votar de forma directa en nuestros congresos. Defiendo la causa de un militante, un voto. Defiendo las primarias como instrumento de elección de nuestros candidatos y candidatas, abiertas a la participación de las personas que simpatizan con nuestra organización.
Contra el descrédito de la política
Tengo la certeza de que los grandes objetivos que nos hemos marcado y los que ahora habrá que fijar para salir de la desesperanza en que nos hemos sumido requieren lo mejor de la sociedad y lo mejor de nosotros. Sectores enteros de actividad han quedado reducidos a cenizas, y nunca fueron más necesarios el ingenio, el trabajo bien hecho, la búsqueda de la excelencia y el espíritu de servicio para librar a la política de su gran descrédito, del que quienes estamos en ella somos en mayor o menor grado responsables.
Aina Calvo, ex alcaldesa de Palma, ha sido elegida secretaria general del PSOE de la capital de las Baleares
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A la vista, Grecia
Tenemos a la vista lo sucedido en Grecia, que debería llenarnos de preocupación: el fracaso de unos grandes partidos que no han tenido coraje para sobreponerse a la adversidad y que no han conectado con la sociedad, está dando paso a minorías radicales y grupos xenófobos que niegan la democracia y pueden llevar a aquel viejo y entrañable país al precipicio. Aquí hay síntomas de que también podría avanzar semejante descomposición. Es la hora de recuperar la ejemplaridad de la política ante los ciudadanos; de contar con ellos, con su opinión y con su voluntad, para avanzar en las propuestas y las soluciones; de trabajar en equipo, de trabajar en estrecha y desinteresada colaboración, quienes deseamos soluciones ecuánimes y basadas en la profundización de la democracia y no en su negación.
Los errores del pasado
Es el momento de llamar a las cosas por su nombre, de perder el temor a reconocer los errores del pasado –los míos, los primeros de todos-, aprender de ellos y poner la fuerza y la ilusión al servicio de un futuro diferente y posible.
El momento de la esperanza
Es el momento de sembrar esperanza sin caer en la tentación de creernos que somos mejores sólo porque los otros nos despiertan cada día con una muestra palpable de su incapacidad.
Palma tiene mucho que decir
Mi decisión de aspirar a ser la voz de los y las militantes socialistas de Palma obedece a todo esto y a la seguridad de que mi ciudad tiene mucho que decir y que aportar al socialismo de Baleares.
El pretexto de la crisis
Tengo una ambición personal muy definida: quiero que los socialistas volvamos a gobernar para reconstruir lo que la derecha está destruyendo con el pretexto de la crisis. Y quiero combatir, quiero que combatamos a nuestra adversaria más letal: la resignación.
El principal aliado
Creo en el PSOE, creo que debe ser siempre el instrumento de lucha contra las arbitrariedades y abusos de unos poderosos fuera de control. Quiero contribuir a que la ciudadanía vuelva a considerarnos su principal aliado para mejorar la sociedad, para defenderlos frente a las injusticias.
Enorme tarea
Tenemos una enorme tarea por delante: ganar la confianza de miles de personas que creen, como nosotros, en los valores de la justicia, la igualdad y la solidaridad. Y sin embargo, de momento, han dejado de creer en nosotros.
Un militante, un voto
Hoy, más que nunca, debemos ser capaces de hacer de puertas para dentro lo mismo que pretendemos ofrecer de puertas para fuera. No sé explicar que un ciudadano, con sólo apretar una tecla del ordenador, pueda apoyar una causa o un pronunciamiento y, sin embargo, nosotros como militantes no podamos votar de forma directa en nuestros congresos. Defiendo la causa de un militante, un voto. Defiendo las primarias como instrumento de elección de nuestros candidatos y candidatas, abiertas a la participación de las personas que simpatizan con nuestra organización.
Contra el descrédito de la política
Tengo la certeza de que los grandes objetivos que nos hemos marcado y los que ahora habrá que fijar para salir de la desesperanza en que nos hemos sumido requieren lo mejor de la sociedad y lo mejor de nosotros. Sectores enteros de actividad han quedado reducidos a cenizas, y nunca fueron más necesarios el ingenio, el trabajo bien hecho, la búsqueda de la excelencia y el espíritu de servicio para librar a la política de su gran descrédito, del que quienes estamos en ella somos en mayor o menor grado responsables.
Aina Calvo, ex alcaldesa de Palma, ha sido elegida secretaria general del PSOE de la capital de las Baleares
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