El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado, a raíz del crimen de Laura Luelmo, que en la reforma del Código Penal se incluirán medidas para controlar a los condenados por delitos sexuales cuando salgan de prisión. Un servicio de vigilancia que la asociación mayoritaria de guardias civiles, la AUGC, considera que “sería hoy absolutamente irrealizable”.

La Asociación Unificada de Guardias Civiles cree que con el actual modelo policial el control de los violadores no podría garantizarse y destacan la “escasez de efectivos” que padecen tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil.

Un solo cuerpo policial

La asociación responde al Gobierno que el control de este tipo de condenados requiere la reforma integral del modelo policial actual, que pasaría por la integración de la Guardia Civil y la Policía Nacional en un solo cuerpo, al menos, una reorganización con “competencias mucho más definidas, alta especialización y la recuperación de los efectivos perdidos”.

La AUGC cree que se desaprovecha a miles de agentes a los que se asigna “tareas burocráticas que deberían corresponder a otro tipo de funcionarios” y pide que los guardias civiles y los policías nacionales realicen el trabajo para el que han sido formados específicamente, esto es, en labores policiales en la calle”.

Puestos rurales “ineficaces”

La asociación mayoritaria de guardias civiles señala que su presencia en el medio rural resulta “totalmente ineficaz”, por lo que es necesaria una reorganización territorial del Cuerpo en la que cierren los pequeños puestos y se concentren en núcleos comarcales, “dotados de los suficientes medios materiales y humanos para atender al ciudadano, con agentes especializados en la gestión de todo tipo de delincuencia, y muy en concreto en la atención a las víctimas de violencia de género”.

El plan anunciado por el Gobierno entraña un buen propósito, pero desde el punto de vista de la AUGC sería ahora mismo “inabordable”.

El modelo policial del siglo XXI

En septiembre pasado, sindicatos policiales y asociaciones de guardias civiles pidieron la reestructuración de los cuerpos en la Comisión para el Estudio del Modelo Policial del Siglo XXI, en el Congreso de los Diputados.  Entre los datos que ofrecieron los intervinientes resulta llamativo que en España hay actualmente “más de 2.000 cuerpos de Policía local diferentes, a la par que policías autonómicos, nacionales y de la Guardia Civil, lo que provoca duplicidad de competencias, despilfarro de recursos y descoordinación, además de guerras internas por méritos policiales.