En las grabaciones realizadas a Ignacio González por parte de la Guardia Civil dentro de la Operación Lezo hay varios episodios que retratan las guerras internas del Partido Popular. De hecho, sale a relucir un histórico episodio de la época en que Esperanza Aguirre amagó con arrebatarle el liderazgo a Mariano Rajoy, tras la derrota de las elecciones generales de 2008 frente a José Luis Rodríguez Zapatero, que podría no ser tal y como ha pasado a la historia.

En su afán por afianzar su teoría de que Mariano Rajoy orquestó el “montaje” de la cuenta suiza de Ignacio González, el expresidente madrileño encuentra los motivos en aquel desafío de Aguirre al líder del PP y hoy presidente del Gobierno.

En concreto, se remonta al duro Comité Ejecutivo de junio de 2008, antesala del Congreso Nacional en Valencia que tendría lugar días después. Fue un cónclave en la calle Génova que duró más de cinco horas y en el que muchos tomaron la palabra para lanzar reproches a Rajoy. Esperanza Aguirre, presidenta madrileña entonces, se marchó antes de tiempo, pero dejó en la sala a Ignacio González, que leyó un feroz alegato contra Rajoy, al que llegó a acusar de haber dejado “sin dirección” al PP durante cuatro meses, dando “tanta ventaja al adversario”.

Sin embargo, en el imaginario colectivo no quedó tanto ese discurso, sino la respuesta que le habría dado Rajoy a González, a quien habría humillado en público diciéndole que al menos de él no hay sospechas de haber metido la mano en la caja. Algo que, sin embargo, no habría ocurrido nunca, según les cuenta Ignacio González tanto a Eduardo Zaplana como a Luis Vicente Moro.

Todo habría sido, según él, una falsa filtración de su equipo de prensa. En concreto, de “la hija de puta de Carmen”, en referencia a Carmen Martínez de Castro, en aquella época directora de Comunicación del PP y, desde 2011, secretaria de Estado de Comunicación. González afirma que Rajoy “no dijo nada de eso”, pero que se filtró “a dos confidenciales”, uno de ellos escrito “por el Quevedo éste”.

González se refiere a Federico Quevedo, periodista de El Confidencial y uno de los que mejor conocen el mundo del marianismo. Cierto es que existe una crónica de Quevedo del 9 de junio de 2008 en el que hace un perfil de “Ignacio González, el killer de Esperanza Aguirre” y en ella se cita ese ataque de Rajoy, aunque se basa en lo publicado en “algunos medios digitales”. Y recoge la versión del entorno de González, negando que eso hubiera pasado.

Un discurso que cayó muy mal en la Dirección del PP. Tanto que, según algunos medios digitales, Rajoy respondió a González argmentando que a él no le podía echar nadie en cara la gestión de los fondos, lo que todo el mundo interpretó como una alusión directa a la gestión de González al frente de los organismos públicos de la Comunidad. ¿Dijo esto Rajoy? Génova dice que sí, el entorno de González, que no... “Cuando haces un discurso discrepante, van a por ti”, afirman los segundos. “No se puede dar lecciones de ética cuando no se tiene”, dicen los primeros. Así están las cosas en el PP.

Y así siguen estando, casi una década después.