Mariano Rajoy iniciaba sus viajes internacionales visitando Marruecos para abonar las relaciones estratégicas con este país, donde tuvo palabras elogiosas para la democracia de Mohamed VI poniéndola como ejemplo para la zona. Una actitud que contrasta con la que mantuvo el PP desde la oposición, cuando acusaba al Gobierno de Zapatero de olvidar el conflicto en el marco de las protestas saharauis reprimidas por fuerzas marroquíes.

La memoria de Pons
Las denuncias de la relación del Gobierno con Marruecos las abanderó el responsable de comunicación del PP, Esteban González Pons, hoy en un discreto segundo plano salpicado por el escándalo del instituto Nóos y sin un lugar claro en el organigrama del partido. Pero hace poco más de un año se manifestaba en concentraciones prosaharauis y utilizaba su blog en la web del PP para lanzar duras acusaciones, como en el artículo "El Sáhara no es un desierto. El olvido sí".

"Un político nunca hace lo correcto si no hace lo suficiente"
González Pons participaba en noviembre de 2010 en una manifestación prosaharaui en Madrid y narraba su experiencia en su blog, insistiendo en que "desde hace mucho España se enfrenta al dilema de recordarlo [el problema saharaui], y amparar a quienes viven allí, o desentenderse cómodamente de lo que ocurra con ellos". El 'popular' narraba los reproches de un adolescente saharaui con el que coincidió en la manifestación y que le explicaba que "un político nunca hace lo correcto si no hace lo suficiente". Según él, el adolescente protestaba "contra la indiferencia con que el Gobierno de España contempla la destrucción a la que están sometiendo a los suyos" y que no comprendía "que podamos permanecer impasibles ante la tortura y la humillación sin límites sólo porque nos pueda convenir cerrar los ojos y silbar".

"Tenemos que asumir nuestra responsabilidad"
El vicesecretario de comunicación del PP cargaba las tintas en los "presos políticos" saharauis en El Aaiún, y denunciaba la "invasión lenta, continua y descarada, del Sáhara occidental ante la mirada distraída de España, potencia administradora del territorio, tenemos que asumir nuestra responsabilidad, respecto de lo que ha pasado y lo que pueda pasar". Se declaraba triste porque "si los ingleses o los franceses hubieran sido responsables de un Sáhara con su nombre de apellido, no lo habrían desatendido como nosotros al Español".

El papel de Naciones Unidas
En aquellos momentos, el popular denunciaba que no tenía "sentido" que el vicepresidente del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, recibiera al ministro de Exteriores marroquí, Taieb Cherkaui. Ayer, Mariano Rajoy apeló al marco de las Naciones Unidas para solucionar ese conflicto, que es lo que reclamaba hace un año la exministra de Exteriores Trinidad Jiménez.