La delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera, ha propuesto que los guardias civiles destinados en esa comunidad aprendan catalán, con el objetivo de mejorar su relación con la ciudadanía y ofrecer un mejor servicio público. El Govern ha valorado positivamente la iniciativa y ha recordado que llega después de policías nacionales policías nacionales impidieron a un abogado asistir a unos detenidos en Girona, por dirigirse a los agentes en catalán. Las asociaciones de guardias ven con cierta frialdad la propuesta en la que hay una clara intencionalidad política.

Cunillera ha enviado este jueves una carta a la consejera de Cultura, Laura Borràs, en la que ofrece firmar un convenio de colaboración con la Generalitat para que el Consorci para la Normalització Lingüística ofrezca cursos de catalán a agentes de la Guardia Civil que tienen Cataluña como nuevo destino.

Desde la Consejería se ha expresado sorpresa por el hecho de que la carta de la delegada del Gobierno haya llegado una semana después de que “un abogado de Girona haya vivido un episodio de flagrante vulneración de derechos lingüísticos por parte de un miembro del cuerpo de la Policía Nacional, no precisamente la Guardia Civil”.  Además, han criticado que Cunillera “no ha ofrecido ningún tipo de explicación pública” sobre estos hechos, ocurridos tras la detención de 16 personas por presuntos desórdenes en una protesta en las vías del AVE en Girona en el aniversario del 1-O.

Los guardias rechazan que sea una imposición

En cuanto a los guardias civiles, sus asociaciones han recibido con frialdad la propuesta, en la que no ven más que una intencionalidad política. El portavoz de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), Juan Fernández, ha recordado que los agentes "cambian mucho de destino", por lo que la propuesta es "estéril, absurda e innecesaria". No es el mismo caso que los Mossos, "que son un cuerpo autonómico".

El vicepresidente de la Asociación de Suboficiales de la Guardia Civil (ASESGC), Ángel Ramírez, señala que "ya en 2006 se ofertaban cursos para los guardias en la Comandancia de Tarragona, es algo que ya se ha hecho".

"No nos parece mal, siempre que sea voluntario y no una imposición para los agentes destinados en Cataluña. Si hay una motivación cultural, que los agentes que lo deseen puedan aprender un idioma de cualquier comunidad autónoma, lo mismo Cataluña que, por ejemplo, Galicia, nos marece bien. Siempre que no sea una obigación", ha remarcado el vicepresidente de la ASESGC.