Los asesinatos y desaparición de 43 estudiantes normalistas el 26 de septiembre en la localidad mexicana de Guerrero a manos de civiles armados y policías municipales ha sido calificado por Baltasar Garzón como “crímenes de lesa humanidad”. Así se expresó el juez en Guanajato, México, donde se encontraba impartiendo una conferencia ante jueces del Tribunal Supremo. Garzón subrayó que el Estado aún no ha sido capaz de dar explicaciones y que éstas son imprescindibles.

“Ninguno de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial ha sido capaz hasta ahora de dar certeza de lo ocurrido, lo que ha generado un vacío y muchas dudas en la sociedad mexicana”, resaltó. “El genocidio no está lejos de México. ¿Cómo se le puede llamar a lo que les pasó a los normalistas? Estamos ante crímenes de lesa humanidad”, dijo.

Dispararon contra los estudiantes
En la noche del 26 de septiembre pasado, en Iguala, Guerrero, civiles armados y policías municipales dispararon contra tres autobuses que habían sido secuestrados por estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa y contra un autobús en que viajaban los jóvenes jugadores del equipo de futbol Avispones de Chilpancingo que regresaban de jugar un partido.

Muertos y desaparecidos
El balance fue de 20 heridos y seis muertos (tres normalistas, un futbolista de 15 años de edad, el conductor del autobús de los Avispones, y una mujer que iba en un taxi). Se denunció asimismo la desaparición de otros 43 estudiantes.

Cadáveres calcinados
Poco después en Pueblo Nuevo, Iguala, se descubrieron varias fosas se han encontrado al menos 28 cadáveres, calcinados algunos de ellos. Aunque aún no han sido identificados se piensa que algunos pudieran ser normalistas que, según algunas denuncias, fueron secuestrados por los policías y sus cómplices civiles.

40 detenidos
El procurador Jesús Murillo Karam informó ayer que ya son cerca de 40 los detenidos por la desaparición los estudiantes y que el alcalde de Iguala, José Luis Abarca está citado a declarar en calidad de imputado.

“Crimen de lesa humanidad”
Para Garzón, según declaró ayer en el semanario Proceso “un crimen con estas características, que no es la primera vez que se produce en México, es un crimen de lesa humanidad. Y no puede haber la mínima duda de omisión en la persecución de esos crímenes, porque si hay dudas, esa omisión se puede convertir en delictiva”. http://www.proceso.com.mx/?p=384418

Hechos injustificables
Estos hechos dejan mal parado a México en el escenario internacional en opinión del juez que añadió: “En el área de la defensa de los derechos humanos creo que se tiene que hacer más…no hay justificación de ningún tipo para que 40 jóvenes que no están en ninguna dinámica de quebranto del Estado sean secuestrados, sean desaparecidos”.

Investigación exhaustiva
“Eso amerita una investigación exhaustiva, profunda, hasta que todos y cada uno de los responsables y de los que han propiciado esa situación respondan”, continúa Garzón en las declaraciones que recoge el semanario.

Contundentes y claros
Añadió que la investigación que realiza la Procuraduría General de la República (PGR) debe ser “contundente y clara”. “El Poder Judicial tiene la obligación de desarrollar todos los instrumentos necesarios para que la investigación sea ágil, solvente, creíble, y de poner todos los medios necesarios. De otra manera, los ciudadanos no pueden estar tranquilos”, dijo.

Tribunales internacionales
Garzón, afirma también que sólo en caso de no hubiera la suficiente transparencia de parte de las autoridades para que la sociedad mexicana sepa lo que ocurrió y que los responsables de cometer estos crímenes y de quienes los permitieron fueran sancionados, entonces se podría recurrir a las cortes internacionales. “El ciudadano tiene que ver que la maquinaria del Estado está funcionando”, concluyó.

Comunicado de censura de la ONU
En la misma línea se han expresado en un comunicado expertos en Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que calificaron de “absolutamente censurable e inaceptable” el asesinato de los tres estudiantes y la desaparición forzada de 43 más en Iguala, Guerrero. “No es tolerable que hechos de estas características ocurran, y aún menos en un Estado de Derecho”.

Buscar a los desaparecidos
Christof Heyns, Relator Especial sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias; Juan E. Méndez, Relator Especial sobre la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, y el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Involuntarias Forzadas, han reclamado a las autoridades mexicanas “centrar sus esfuerzos en dar con el paradero de los desaparecidos” y que se castigue a los responsables”.

Protección para las familias
Para la ONU estos hechos “representan una prueba crucial para la voluntad y capacidad del Estado mexicano de lidiar con graves violaciones a los derechos humanos”. Pidieron también protección para los familiares de las víctimas y a todas las personas que investigan o apoyan los esfuerzos para determinar la suerte y el paradero de las víctimas.

Una historia aterradora
“Cada día se recibe información que hace aún más aterradora esta historia”, dijeron ante el hallazgo de las seis fosas en Iguala. Un Equipo argentino de Antropología Forense se ha desplazado a México para participar, junto a la Procuraduría General de la República y la Procuraduría General de Justicia de Guerrero, en el proceso de identificación de los restos.