La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid ha aprobado este jueves un gasto de 600.000 euros para poner en marcha la Fundación Madrid 2020, encargada de dirigir la tercera candidatura olímpica consecutiva de la capital de España. El Patronato está encabezado por el propio alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, y el presidente del Comité Olímpico Español (COE), Alejandro Blanco, que dirigirá la candidatura, y además de representantes de la oposición, tampoco faltarán la directora general de Deportes del Ayuntamiento de Madrid, Mercedes Coghen -que ya estuvo al frente de la candidatura para los Juegos de 2016-, el vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, y sus dos personas de confianza en el Consistorio: el vicealcalde Manuel Cobo y la segunda teniente de alcalde, Ana Botella.

De momento, 600.00 euros
Los 600.000 euros aprobados suponen la aportación inicial para poner en marcha la candidatura de Madrid para 2020, que competirá con Estambul, Doha, Tokio, Roma y Bakú. Ahora, como informa EFE, las fechas claves serán mayo de 2012 -la preselección- y el 7 de septiembre de 2013 -la elección definitiva- en la capital argentina, Buenos Aires.

La candidatura de 2016 llegó a los 37,8 millones
Si finalmente Gallardón deja su actual cargo para asumir otras responsabilidades en el próximo Ejecutivo de Rajoy, dejará a su sucesor atado a su propia obsesión olímpica. Pero la apuesta por este proyecto y su correspondiente dotación presupuestaria -la candidatura Madrid 2016 acabó costando 37,8 millones de euros de los cuales 16,8 fueron públicos- en tiempos de recortes para los ciudadanos de a pie no sería ni mucho menos el único legado envenenado.

Deuda desbocada
Según las propias cuentas del Ayuntamiento de Madrid y como explicó ELPLURAL.COM, a 31 de diciembre de 2011 el Consistorio tendrá una deuda viva de 6.061 millones de euros (la más alta de España para una ciudad). Prácticamente un tercio de esa deuda corresponde a los 2.198 millones de la faraónica obra del soterramiento de la M-30, una factura que los madrileños tendrán que pagar durante al menos dos décadas. No fue la única obra mastodóntica, y es que la nueva sede del Ayuntamiento en Cibeles costó según los cálculos de la oposición más de 500 millones de euros (400 del coste del edificio y otros 125 de reforma).

Más impuestos y menos plantilla...
Ante la deuda de Madrid, el reto es cuadrar las cuentas y el Ayuntamiento lo ha intentado por la vía de la subida de impuestos, básicamente con la implantación en 2009 de la tasa de basuras que indignó a los madrileños. Además, para reducir gastos Gallardón ha recortado la plantilla municipal: más de 3.300 puestos de trabajo a costa de jubilaciones y de plazas públicas que están creadas pero no presupuestadas.

... pero se mantiene la "cabezonada"
En ese ambiente de elevación de las cargas impositivas y de recortes, el anuncio en el pasado mes de junio de que habría un nuevo intento por hacerse con los Juegos Olímpicos no fue bien acogido por un buen número de ciudadanos en las redes sociales. Entonces y a través de Twitter los hashtags #lemasmadrid y #Madrid2020 se convirtieron en 'trending topics' con mensajes como "tengo una cabezonada", "porque lo importante es participar", "lo podemos pedir más alto, más lejos, más fuerte, pero más veces empieza a ser difícil", "por una deuda mas grande" o "para que Gallardón pueda dormir tranquilo”.